Este jueves 27 de febrero de 2025, se lleva a cabo la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública en Argentina, una movilización multitudinaria encabezada por trabajadores del sector sanitario, organizaciones gremiales y ciudadanos que exigen el fin de los recortes en el sistema de salud.
Por Dr. Daniel Cassola
La manifestación se centra en el desfinanciamiento de hospitales, la precarización laboral y el cierre de programas esenciales como los de prevención de VIH, hepatitis y tuberculosis.
La marcha, que tiene como epicentro el Ministerio de Salud y concluirá en Plaza de Mayo, reúne a empleados de hospitales nacionales como el Garrahan, el Posadas y el Sommer, así como a trabajadores despedidos del Ministerio de Salud. Los manifestantes denuncian la falta de insumos y medicamentos, la disminución del presupuesto en salud y la paralización de programas de vacunación.
Según la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), los recientes despidos y ajustes en el sector han puesto en riesgo la vida de miles de pacientes, afectando gravemente la atención en hospitales públicos y centros de salud comunitarios. Norma Lezana, secretaria general de la APyT, declaró: «Hoy marchamos porque hay vidas en riesgo y porque el vaciamiento de la salud pública es inadmisible».
Las protestas han ido en aumento en las últimas semanas, con movilizaciones en diversos hospitales y centros de salud de todo el país. En paralelo, el sector sanitario ha denunciado agresiones al personal de salud, la reducción de recursos y el cierre de servicios clave, lo que ha generado un fuerte rechazo por parte de trabajadores y pacientes.
Los organizadores de la marcha exigen al Gobierno una respuesta urgente y la restitución de fondos para garantizar el acceso a una atención médica de calidad. La jornada de protesta se enmarca en un contexto de creciente malestar social ante las medidas de ajuste en diferentes áreas del Estado.
Entre las organizaciones que no se sumaron a la movilización se encuentran la Confederación General del Trabajo (CGT), la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Confederación Médica de la República Argentina (Comra). En contraste, participan activamente la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop), la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa-CTA), y distintas juntas internas de hospitales representadas por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y ATE Ministerio de Salud, entre otros sectores. En diversas provincias, las concentraciones se llevarán a cabo en distintos horarios.
Según un comunicado difundido por el Frente en Defensa de la Salud Pública, uno de los sectores convocantes, la movilización tiene como propósito principal denunciar el progresivo desfinanciamiento del sistema de salud público, el despido de cientos de trabajadores, la precarización laboral y la eliminación de programas esenciales. Estas medidas han dejado sin tratamiento a miles de personas, poniendo en riesgo su salud y favoreciendo la propagación de enfermedades.
Asimismo, la protesta apunta contra la descentralización del sistema de salud, que ha impactado en la distribución de recursos, el deterioro del Plan Nacional de Vacunación y la falta de insumos y medicamentos. Por su parte, el Ministerio de Salud ha reiterado en las últimas semanas que el Calendario Nacional de Vacunación está garantizado, al igual que los tratamientos oncológicos y para otras enfermedades con cobertura legal. No obstante, reconocen que la cobertura de vacunas de calendario sigue siendo baja, una tendencia que se acentuó durante la pandemia de COVID-19 y que ha incrementado el riesgo de brotes de enfermedades como el sarampión.









