Invierno bajo control: la vigilancia sanitaria refuerza la prevención de enfermedades respiratorias y otras infecciones

De acuerdo con los últimos datos publicados en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondientes a la semana epidemiológica 32, el invierno se desarrolla con circulación activa de infecciones respiratorias en el país. Los informes confirman que los virus respiratorios estacionales mantienen una presencia constante, aunque dentro de los niveles esperados para esta época del año.

Por Dr. Daniel Cassola

El virus sincicial respiratorio (VSR) muestra un incremento en la positividad de casos, mientras que la influenza registra un leve descenso y el SARS-CoV-2 se mantiene en valores bajos. En paralelo, enfermedades como la neumonía y la bronquiolitis continúan generando un número importante de notificaciones, con variaciones según cada jurisdicción, aunque sin superar lo previsto por la vigilancia sanitaria.

Durante las últimas dos semanas, la influenza sumó 12 casos nuevos en el monitoreo ambulatorio, sobre un total de 173 muestras analizadas. En el ámbito hospitalario, se notificaron 86 casos en personas internadas. En lo que refiere al VSR, se confirmaron 15 casos entre las 108 muestras estudiadas, reflejando un ascenso en su circulación. El SARS-CoV-2, en tanto, registró 6 casos en la vigilancia ambulatoria y 33 en internados, sin reportarse fallecimientos. Frente a esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación instó a reforzar la vigilancia clínica y epidemiológica para facilitar la detección precoz de casos, al tiempo que recordó la importancia de mantener actualizados los esquemas de vacunación. La co-circulación de influenza A —predominantemente A(H1N1)—, VSR y otros virus respiratorios refuerza la necesidad de estas medidas.

Más allá de las infecciones respiratorias, el panorama epidemiológico también incluye el seguimiento de enfermedades como el dengue. En la última semana se notificaron 119 casos sospechosos, pero por primera vez en lo que va del año no se confirmaron casos nuevos. Desde el inicio de la temporada se notificaron 245 casos sospechosos en el sistema nacional de vigilancia, de los cuales solo uno fue confirmado por laboratorio en la provincia de Formosa. Este descenso en la confirmación representa un dato alentador dentro de una enfermedad que suele mostrar picos en épocas de mayor circulación del vector.

El BEN también abordó dos temas especiales de interés sanitario: la situación del coqueluche, o tos convulsa, y el araneismo, asociado a mordeduras de arañas venenosas. En relación con el coqueluche, se confirmaron 189 casos sobre un total de 2.215 sospechosos en lo que va del año, concentrados principalmente en Córdoba y Salta, con registros menores en otras provincias. La mayoría corresponde a Bordetella pertussis, agente causal clásico de la enfermedad. Si bien el número de notificaciones bajó respecto a años anteriores, los casos confirmados superan a los reportados en 2021, 2022 y 2024 en el mismo período. Esta tendencia coincide con la situación observada en la Región de las Américas, donde la Organización Panamericana de la Salud emitió una alerta epidemiológica en mayo de este año. El contexto se vincula directamente con la disminución de las coberturas de vacunación, tanto a nivel nacional como regional y mundial, caída que se profundizó durante la pandemia de COVID-19.

La tos convulsa, prevenible mediante la vacunación, ha evidenciado brechas preocupantes en Argentina. En 2023, la cobertura en embarazadas se redujo al 62,2%, mientras que los refuerzos pediátricos también marcaron valores mínimos. La segunda dosis de la vacuna quíntuple alcanzó apenas un 63,3% y la tercera dosis llegó al 68,8%. Estos niveles, muy por debajo de lo recomendado, obligan a las autoridades sanitarias a insistir en la necesidad de recuperar coberturas para proteger a lactantes y embarazadas, los grupos más vulnerables, y evitar la reemergencia de formas graves de la enfermedad.

Por otro lado, el informe sobre araneismo refleja un escenario de relativa calma frente a la tendencia ascendente de años anteriores. En las primeras 28 semanas de 2025 se notificaron 629 casos, un 16% menos que en el mismo período de 2024, cuando se registraron 745. De ese total, 464 correspondieron a mordeduras de arañas del género Latrodectus (viuda negra) y 161 a Loxosceles (araña del rincón). Las regiones de Cuyo y el NOA concentraron las mayores tasas por cada 100.000 habitantes, siguiendo el patrón de años previos. Esta disminución puede estar asociada a factores ambientales, estacionales o a mejoras en la vigilancia y prevención. Si bien la intoxicación causada por el veneno de ciertas arañas puede resultar grave, incluso letal, los antídotos disponibles permiten un tratamiento eficaz y seguro. La vigilancia epidemiológica y la notificación oportuna son claves para fortalecer el sistema de respuesta y garantizar un abordaje equitativo.

El invierno avanza, y con él la necesidad de mantener bajo control un conjunto de enfermedades que, pese a su estacionalidad, pueden tener un alto impacto en la salud pública. La vigilancia epidemiológica, sumada a la prevención y a la vacunación, constituye la herramienta central para atravesar esta temporada con tranquilidad.

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