Por Redacción Curar con Opinión
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió un documento en el que aclaró que no existen pruebas científicas que relacionen el uso de paracetamol durante el embarazo con el desarrollo de trastornos del espectro autista (TEA). La entidad también reiteró que la vacuna triple viral no tiene ningún vínculo con esta condición, frente a los rumores que volvieron a circular en los últimos meses.
El pronunciamiento del Comité de Crecimiento y Desarrollo de la SAP se suma a la postura de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que han señalado que, tras múltiples estudios a gran escala, no se ha encontrado ninguna asociación consistente entre el consumo de paracetamol o acetaminofeno en embarazadas y la aparición de autismo en sus hijos. En el caso de las vacunas, los especialistas remarcaron que la evidencia es categórica en descartar cualquier relación con el TEA.
De acuerdo con el documento, el autismo es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades en la comunicación, la interacción social y la presencia de patrones repetitivos de conducta. Se lo denomina “espectro” porque presenta una amplia variabilidad en la intensidad de los síntomas y en las capacidades de quienes lo manifiestan.
Los especialistas de la SAP destacaron que el origen del TEA es multifactorial y responde principalmente a factores genéticos y condiciones de salud materna. La heredabilidad es elevada y el riesgo de recurrencia entre hermanos se estima entre el 10% y el 20%. Además, se identifican algunos factores ambientales que aumentan la probabilidad de aparición, como la exposición prenatal a infecciones, el uso de ciertos medicamentos como el ácido valproico o situaciones de estrés severo.
En cambio, tanto el paracetamol como la vacuna triple viral han sido objeto de estudios que inicialmente sugirieron posibles vínculos, pero al aplicar metodologías más rigurosas esas asociaciones se descartaron. Por ello, el paracetamol continúa siendo considerado un medicamento seguro durante el embarazo cuando se utiliza bajo control médico.
La SAP explicó que el incremento en la prevalencia de diagnósticos de autismo en los últimos años no obedece a un aumento real de los casos, sino a cambios en los criterios diagnósticos, mayor concientización social y la sustitución de diagnósticos previos. Según estimaciones internacionales, en 2025 uno de cada 31 niños de 8 años recibe un diagnóstico de TEA, con mayor frecuencia en varones.









