Un estudio presentado por investigadores de la Universidad de Nueva York (NYU) detectó microplásticos en tumores de próstata en concentraciones significativamente superiores a las encontradas en tejido prostático sano, un hallazgo que suma interrogantes sobre el posible rol de estas partículas en enfermedades crónicas.
Por Dr. Daniel Cassola
La investigación fue expuesta durante el Simposio sobre Cánceres Genitourinarios de la Sociedad Americana de Oncología Clínica. Según los datos presentados, el tejido canceroso analizado contenía en promedio 40 microgramos de plástico por gramo, frente a 16 microgramos por gramo detectados en áreas benignas. Además, el 90% de las muestras tumorales examinadas presentaron microplásticos, mientras que en el tejido sano la presencia se observó en el 70% de los casos.
El trabajo fue dirigido por la doctora Stacy Loeb, profesora de Urología y Salud Poblacional en la Facultad de Medicina Grossman de NYU. El equipo analizó muestras de diez pacientes sometidos a prostatectomía total. Para minimizar el riesgo de contaminación externa —uno de los principales desafíos en este tipo de estudios— los investigadores reemplazaron materiales plásticos de laboratorio por herramientas de aluminio y algodón y procesaron las muestras en salas blancas especialmente diseñadas para análisis de microplásticos.
El estudio permitió identificar la concentración, composición química y estructura de distintos tipos de polímeros presentes en los tejidos. Según Loeb, los resultados aportan evidencia preliminar que sugiere que la exposición a microplásticos podría constituir un factor de riesgo potencial para el cáncer de próstata, aunque advirtió que se trata de una investigación inicial y que se requieren estudios con mayor número de pacientes para confirmar la asociación.
Uno de los autores principales, el doctor Vittorio Albergamo, señaló que el hallazgo expone un nuevo posible problema de salud vinculado al uso extendido de plásticos y planteó la necesidad de profundizar la investigación y evaluar medidas que reduzcan la exposición humana.
Los investigadores plantean como hipótesis que los microplásticos podrían inducir respuestas inflamatorias persistentes en el tejido prostático, favoreciendo daños celulares o alteraciones genéticas relacionadas con el desarrollo tumoral. Sin embargo, el estudio no establece una relación causal directa, sino que abre una línea de investigación sobre el posible impacto biológico de estas partículas.
En los últimos años, distintos trabajos científicos ya habían detectado microplásticos en órganos humanos, sangre, pulmones y placenta. Estas partículas, que se generan por la degradación de envases, textiles sintéticos, cosméticos y otros productos, pueden ingresar al organismo por ingestión, inhalación o contacto cutáneo.
El cáncer de próstata es uno de los tumores más frecuentes en varones. En Estados Unidos, uno de cada ocho hombres recibe este diagnóstico a lo largo de su vida. Si futuras investigaciones confirman una relación entre microplásticos y desarrollo tumoral, el hallazgo podría aportar nuevas claves sobre los factores ambientales involucrados en esta enfermedad.
Por ahora, los especialistas insisten en que se trata de resultados preliminares que requieren validación, pero que refuerzan la necesidad de estudiar con mayor profundidad los efectos de la contaminación por microplásticos en la salud humana.









