Aún sin una gran cantidad de casos se mantiene el alerta por el dengue
Por Dr. Daniel Cassola
Ya la palabra dengue se volvió habitual en el léxico de los argentinos durante el verano. Desde la primera epidemia importante hace ya diez años, hemos tenido varios eneros y febreros con cientos de casos. Afortunadamente no es lo que sucede en 2019 pero aun así se mantiene la alerta para no repetir la cantidad de enfermos de aquellos años.
Si bien no hay ni miles ni cientos de casos, la Secretaría de Salud de la Nación informó que se están registrando casos de dengue “de manera sostenida”, lo que quiere decir que la enfermedad está presente en algunas zonas del país e incluso podría expandirse. Por otra parte las medidas de prevención del dengue son las mismas que se utilizan para trabajar contra la fiebre amarilla, presente en Brasil.
Según los datos oficiales en enero se registraron 35 casos de dengue, luego de que en diciembre se hubieran detectado solo 14. El crecimiento se manifestó sobre todo en las últimas dos semanas del mes del mes pasado, durante las cuales se registraron 9 y 18 casos, respectivamente. 28 de los casos de enero no tuvieron antecedentes de viaje, mientras que los 7 infectados restantes sí se habían trasladado a otras zonas previo al inicio de sus síntomas.
Principalmente hay tres zonas afectadas: Orán y Tartagal en Salta y la ciudad de Santa Fe. A su vez, hubo casos aislados en Puerto Iguazú (Misiones) e Ingeniero Juárez (Formosa).
En la Ciudad de Buenos Aires cuatro personas contrajeron la enfermedad: tres integrantes de una familia que se había ido de vacaciones a Brasil y un chico de 15 años, quien no tenía antecedente de viaje.
En cuanto a la fiebre amarilla Argentina no presenta casos autóctonos y se incrementaron los destinos en Brasil a los que se sugiere vacunarse ya que de diciembre a mayo es cuando esta enfermedad presenta la mayor cantidad de casos.
En el presente verano (2018-2019) Brasil confirmó 12 casos de fiebre amarilla, 6 de los cuales fueron fatales. Según la Secretaría de Salud, «esto configura un aumento del riesgo para las áreas limítrofes de Argentina (fundamentalmente Misiones y Corrientes), que comparten similares condiciones eco-epidemiológicas, así como para los viajeros que visiten Brasil y no estén vacunados».
