Cinco brotes de gripe aviar en Argentina en 2025: refuerzan controles para prevenir contagios en humanos
Por Redacción Curar con Opinión
En lo que va del año, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó cinco brotes de influenza aviar de alta patogenicidad en el país. Los focos se localizaron en las provincias de Buenos Aires y Chaco, según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), y hasta el momento no se detectaron infecciones en personas.
El primer episodio se produjo en febrero, en la localidad chaqueña de Tres Isletas, donde se hallaron aves de traspatio infectadas. Meses después, en julio, se notificó un nuevo brote en Lezama, Buenos Aires, que afectó a distintas especies domésticas. Durante agosto la situación se intensificó con tres nuevas confirmaciones: en Navarro, Arrecifes y en un establecimiento comercial de Los Toldos, en el partido de General Viamonte. Las pruebas de laboratorio identificaron al subtipo H5, clado 2.3.4.4, como responsable de estos focos.
Ante cada detección, las autoridades desplegaron equipos de vigilancia para contener la propagación y minimizar riesgos en la población. Un total de 41 personas que estuvieron en contacto con aves afectadas fueron monitoreadas durante diez días, siguiendo protocolos internacionales de bioseguridad. Ninguno presentó síntomas compatibles con la enfermedad y los dos casos inicialmente sospechosos resultaron negativos en los análisis.
La gripe aviar es una infección viral que impacta principalmente en aves silvestres y de corral. Algunas variantes, como el H5N1 detectado en Argentina, pueden provocar cuadros graves en animales y ocasionalmente transmitirse al ser humano, sobre todo cuando existe exposición directa y sin medidas de protección. Sin embargo, los organismos sanitarios remarcan que el virus tiene una capacidad muy limitada para transmitirse entre personas y que, hasta ahora, no hubo contagio sostenido de humano a humano en el mundo.
Las autoridades recomiendan a la población general no manipular aves muertas o con síntomas, evitar el contacto con superficies posiblemente contaminadas y dar aviso inmediato a SENASA en caso de hallazgos sospechosos. Además, se recordó que el consumo de carne de pollo, huevos y productos derivados no implica riesgo alguno para la salud.
