Consejos para proteger los ojos durante el verano

La radiación ultravioleta es intensa durante estos meses y puede generar daños severos a la visión. Cómo cuidarse

En el verano se extienden las horas de sol y con ello aumenta la cantidad de exposición solar. Por ejemplo, la radiación ultravioleta (UV) es especialmente intensa entre las 11 y las 16 horas y los rayos logran atravesar hasta el agua; por lo que estando en la pileta, en el mar o en el río es aconsejable protegerse.

El adelgazamiento de la capa de ozono provocó una reducción significativa de la protección de la atmósfera en la absorción de estos rayos, por lo que se incrementó así el riesgo de padecer enfermedades asociadas a la radiación.

“Inflamaciones agudas de la córnea y de la conjuntiva, daños en la retina (especialmente en la mácula) y a largo plazo el desarrollo de cataratas, la degeneración macular relacionada con la edad (daño en área de visión central) y la formación de pterigion (crecimiento anormal de la conjuntiva), son solo un ejemplo de los daños oculares que puede ocasionar”, explicó Maria Laura Taverna, especialista en oftalmología, de INEBA.

Según la especialista, las actividades que implican tareas al aire libre (trabajadores rurales, profesores de educación física, empleados de la construcción, deportistas) o bien la conducción de vehículos aumentan la exposición a los rayos UV; por lo que estas personas están sometidas a mayor riesgo de padecer enfermedades relacionadas.

El uso de camas solares con fines estéticos merece un párrafo especial. Según la Organización mundial de la Salud (OMS) “entre los efectos oculares de las radiaciones ultravioleta se encuentran las cataratas, el pterigión e inflamaciones oculares como la fotoqueratitis y la fotoconjuntivitis. Por esta razón se recomienda el uso de gafas protectoras cuando se utilice una cama solar”.

Medidas de prevención a la hora de exponerse al sol

Evitar la exposición solar durante las horas de mayor intensidad de rayos UV (de 11 a 16 horas).
Usar lentes de sol con diseño envolvente, con un índice de protección del 99% – 100 % o absorción hasta 400 nm que es su equivalente. Esta propiedad está dada por el agregado de sustancias químicas (cromóforos) al material del lente. Estos cromóforos son los que absorben la radiación UV y tienen poco o ningún efecto sobre el color del lente. El color no es ningún indicador sobre las propiedades protectoras del anteojo.
Usar sombrero para proteger el rostro y los párpados.
Aplicar abundante cantidad de filtro solar con factor de protección solar (FPS) superior a 30 y repetir la aplicación cada 2 horas.
Si se está ingiriendo alguna medicación, comprobar que ésta no actúe aumentando la sensibilidad a la radiación UV. Medicamentos como los antibióticos y los anticonceptivos orales, así como algunos fármacos empleados en la profilaxis antipalúdica, pueden producir reacciones adversas dermatológicas tras la exposición solar.
Usar anteojos durante la conducción de un vehículo.

Fuente: Infobae

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