Día del Glaucoma: Una amenaza silenciosa para la visión
El glaucoma, una enfermedad ocular que afecta a más de 60 millones de personas en todo el mundo y a más de 1 millón en Argentina, se ha convertido en la principal causa de ceguera prevenible a nivel global.
Por Dr. Daniel Cassola
A pesar de su impacto significativo, la detección temprana es crucial, ya que sus efectos son irreversibles. El progreso de esta enfermedad silenciosa puede detenerse mediante el uso de gotas oftalmológicas que reducen la presión ocular, y ahora, gracias a avances médicos, con tratamientos láser selectivos.
La coordinadora de la Sección Glaucoma del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Austral, Anahí Lupinacci, destaca la importancia de la detección temprana. En las etapas iniciales, el glaucoma es asintomático, lo que lleva a que aproximadamente la mitad de las personas afectadas desconozcan su condición. Por ello, es fundamental visitar al oftalmólogo con regularidad y someterse a controles anuales para identificar esta enfermedad degenerativa, progresiva y crónica.
El glaucoma, según el Consejo Argentino de Oftalmología, es una enfermedad ocular que causa daños irreversibles en la vista. Apodado «el ladrón sigiloso de la visión» debido a su falta de síntomas en las etapas iniciales, el glaucoma puede ser controlado con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.
Los síntomas del glaucoma suelen aparecer en etapas más avanzadas y pueden incluir la necesidad constante de cambiar los anteojos, dificultad para adaptar la vista en lugares oscuros, pérdida de la visión lateral, arcoíris en forma de anillo alrededor de las luces y dificultad para enfocar la vista en objetos cercanos. Si se experimenta alguno de estos síntomas, es esencial consultar al oftalmólogo de inmediato.
El glaucoma puede afectar a cualquier persona, pero ciertos factores aumentan el riesgo, como la edad (personas mayores de 40 años), antecedentes familiares de glaucoma, uso de corticoides en cualquier formato y traumatismos oculares. La detección temprana se realiza a través de un examen rápido e indoloro realizado por un oftalmólogo, que incluye la observación del fondo de ojo y la medición de la presión intraocular.
Aunque la pérdida de visión causada por el glaucoma no es reversible, su progresión se puede detener con el tratamiento adecuado. El uso de gotas oftálmicas para reducir la presión en el ojo es una estrategia común, y los pacientes deben aplicárselas diariamente, además de someterse a controles regulares con su oculista. Además, la trabeculoplastia láser selectiva (SLT) se presenta como una alternativa efectiva para aquellos que buscan evitar los olvidos en la aplicación de gotas y los efectos secundarios de la medicación.
