Por Redacción Curar con Opinión
El Hospital Garrahan volvió a utilizar su helipuerto luego de cuatro años de inhabilitación al recibir a un adolescente de 15 años proveniente de San Antonio de Areco, en la provincia de Buenos Aires, que fue trasladado de urgencia para su atención médica. El operativo marcó la reactivación formal de una infraestructura clave para la atención de pacientes críticos pediátricos.
Desde 2021, el helipuerto del hospital había quedado fuera de servicio como consecuencia de obras en otras áreas del edificio y de la falta de mantenimiento operativo. Durante ese período, los vuelos sanitarios debían descender en el parque “La Vuelta de Obligado”, ubicado frente al Garrahan, y completar el traslado terrestre bajo estrictos protocolos de seguridad. Si bien el sistema permitió continuar con las derivaciones, implicaba mayores tiempos y complejidades logísticas.
La reanudación de las operaciones aéreas en el propio predio del hospital representa un avance significativo para la atención de emergencias, especialmente si se considera que cerca del 70% de los pacientes que se atienden en el Garrahan residen en la provincia de Buenos Aires. En este caso, el traslado fue realizado por un helicóptero de la Policía bonaerense a pedido del Sistema de Derivación y Emergencias de esa jurisdicción.
Desde la conducción del hospital se destacó que la puesta en funcionamiento del helipuerto no requirió fondos adicionales por fuera del presupuesto asignado, sino que fue posible a partir de una reorganización y una gestión eficiente de los recursos disponibles. La reactivación permitió recuperar una herramienta estratégica para la atención oportuna de niños y adolescentes en situaciones críticas.
Por el momento, la Administración Nacional de Aviación Civil habilitó el helipuerto para uso diurno y con aviso de precaución para las operaciones. No obstante, las autoridades adelantaron que se continuará trabajando en mejoras técnicas y operativas con el objetivo de extender su funcionamiento también al horario nocturno.
El operativo de recepción del paciente involucró a un equipo interdisciplinario de 25 personas, entre autoridades, profesionales médicos, personal de cuidados intensivos, enfermería, higiene y seguridad, brigada interna de bomberos, vigilancia y logística.









