El Malbrán analiza el agua de centros de diálisis para prevenir infecciones y brotes
Por Redacción Curar con Opinión
El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de la ANLIS Malbrán reforzó la vigilancia microbiológica del agua utilizada en los procedimientos de hemodiálisis, con el objetivo de detectar contaminaciones tempranamente y reducir riesgos para los pacientes.
Durante 2025 y lo que va de 2026 se analizaron 3.335 muestras provenientes de 37 centros de diálisis, unidades nefrológicas, hospitales y sanatorios de distintos puntos del país.
El control resulta especialmente importante debido a la elevada exposición de los pacientes: una persona sometida a hemodiálisis puede entrar en contacto con alrededor de 360 litros de agua por semana, frente a los 14 a 21 litros que consume habitualmente una persona sana.
Los estudios del Malbrán complementan los controles internos realizados diariamente por los establecimientos. Para identificar microorganismos se combinan técnicas convencionales con tecnologías como espectrometría de masas MALDI-TOF, espectroscopía infrarroja y, cuando resulta necesario, secuenciación de genoma completo.
El análisis demora aproximadamente siete días, aunque ante un hallazgo que requiera intervención se informa inmediatamente al establecimiento.
Cuando se detecta contaminación, pueden indicarse medidas como el aislamiento preventivo de sectores afectados, limpieza y desinfección del sistema de tratamiento y distribución del agua y nuevos análisis. La actividad habitual se restablece cuando los controles confirman que se cumplen nuevamente los parámetros de bioseguridad.
