El uso medicinal, un debate pendiente en la Argentina

Se autoriza cada vez en más países. Pero el tema todavía está ausente en la agenda legislativa local.

La enceguecida “guerra a las drogas”, a la que el ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon le echó fuego durante los ’70, va dejando a un costado a la marihuana. Tras décadas de demonización, esta planta ancestral reconfigura lentamente su posición ante la mirada humana y médica. Durante los últimos 20 años, 23 estados de EE.UU. y numerosos países como Austria, Uruguay, Canadá, Finlandia, Alemania, Chile, Israel o Colombia aprobaron el cultivo y el uso medicinal del cannabis. Sin embargo, en Argentina la situación todavía parece estar demasiado lejos de la discusión en los poderes Ejecutivo y Legislativo, a pesar de que existen varios proyectos de ley en los cajones de los diputados.

El primer avance al respecto lo dio la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata al permitirle a Marcelo Morante, del Departamento de Medicina del Dolor, empezar a trabajar en la investigación de la planta para sus aplicaciones como paliativo en diversas enfermedades, desde el cáncer o el VIH, hasta la epilepsia infantil o la esclerosis múltiple. Sin embargo, al ser ilegal el cultivo o la importación de la planta, se hace difícil su estudio.

A mitad del año pasado, el juez porteño Guillermo Scheibler, aceptó el recurso de amparo puesto por Alejandro Cibotti, un enfermo de VIH que pedía autorización para tener sus propios cultivos y evitar problemas legales por posesión de marihuana. En su caso, el uso de marihuana hizo que abandonara el cocktail de retrovirales casi por completo y se olvidara del dolor de una neuropatía. Sin embargo, el Gobierno porteño apeló el fallo y su caso sigue en litigio.

Fuentes consultadas por Clarín, adelantaron que en el Ministerio de Salud nacional se estudia permitir la importación de medicamentos a base de marihuana o directamente del aceite de cannabis.

Pero lo más llamativo sucede en el pueblo bonaerense de General La Madrid, de donde Morante es oriundo. Allí, el actual intendente, Martín Randazzo, directamente propuso que el Estado le permita cultivar e investigar la planta específicamente para casos de niños con epilepsia refractaria como el de Josefina. “Queremos ser el primer pueblo de la Argentina que haga un ensayo clínico y luego produzca marihuana medicinal. Estamos preparados para eso y debemos tomar los ejemplos de Chile o Uruguay y avanzar por el bien de muchas familias que sufren”, explicó a Clarín Randazzo, jefe comunal y médico cirujano de 44 años, quien además sueña con que la planta sea parte de los tratamientos paliativos que brinda el hospital de La Madrid.

Randazzo tiene una mirada informada y desprejuiciada respecto de la marihuana: “Los componentes de esta planta son importantes para lo que brinda. Eso es algo que nos enseña a los hombres, podemos hacer lo mismo y aprender de ella. Como dice el Pepe Mujica, el cannabis se las trae”.

Fuente: Clarín

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