El yoga y las enfermedades cardiovasculares

Fuente: Caras

El yoga beneficia la salud física y mental. La práctica de esta disciplina es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular ya que mejora la circulación, regulariza el ritmo cardíaco, fortalece el corazón y los vasos sanguíneos disminuyendo la aparición de enfermedades cardiovasculares.

El ritmo acelerado de la vida en los últimos tiempos ha traído aparejado distintos problemas de salud en la población. Numerosas enfermedades que antiguamente surgían en determinadas áreas de la sociedad actualmente también afectan a personas jóvenes. El yoga es una disciplina que genera beneficios para la salud, ya que mejora la flexibilidad, la fuerza muscular, la circulación y alivia el estrés. Puede ser practicado por personas de todas las edades, pues se adaptan fácilmente a las necesidades de cada individuo y los cambios se comienzan a percibir inmediatamente.

El yoga genera numerosos beneficios y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Un estudio presentado en la reunión anual de la «American heart association» ha demostrado que la práctica regular de yoga reduce el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. El modo a través del cual se logra este beneficio es mediante la regularización del ritmo cardíaco, mediante ejercicios de respiración (pranayamas) y la práctica de posturas (asanas).

Como se ha demostrado en un estudio científico en la revista «Indian Physiology pharmacology» estas técnicas de respiración producen una modificación en la fisiología del organismo modificando parámetros respiratorios que son gobernados por el sistema nervioso autónomo. El control de la respiración y la conciencia plena de este simple acto permite modificar la frecuencia cardíaca mejorando los síntomas de hipertensión arterial, las arritmias y los accidentes cerebrovasulares, como lo demostró un estudio científico en la revista «Journal of the American College of Cardiology».

La modificación del ritmo respiratorio permite mejorar los estados de ánimo por lo que disminuye los síntomas de ansiedad y depresión evitando la secreción de hormonas que con el tiempo podrían afectar la salud del corazón. Las asanas estimulan el flujo sanguíneo por todo el cuerpo fortaleciendo los vasos sanguíneos y el corazón, en particular las más adecuadas son aquellas que generan una amplia apertura del tórax, lo cual contribuye a un mejor funcionamiento del sistema circulatorio en general.

´Además, la práctica de yoga incrementa la generación de glóbulos rojos que transportan el oxígeno a todas las células del organismo logrando un efecto de salud a nivel integral. Las posturas que involucran torsiones mejoran la irrigación sanguínea de los órganos internos y aquellas posturas invertidas actúan mejorando la circulación en piernas y pelvis, sobre todo en aquellas personas que presentan hinchazón debido a problemas renales o del corazón.

Asimismo mediante el trabajo muscular, mejora el drenaje linfático al aumentar la circulación del fluido linfático lo cual es muy importante para la eliminación de toxinas y mejorar la circulación de las células del sistema inmune evitando enfermedades.

En el caso de personas que han padecido enfermedades cardiovasculares, luego de cumplir con el plan de rehabilitación impuesto por el médico, es conveniente que comiencen a realizar actividad física, y en este punto el yoga es una perfecta alternativa bajo el control adecuado de un profesor.

Se ha determinado que la práctica regular de esta disciplina es eficaz para mejorar la salud y evitar el riesgo de padecer enfermedades del corazón. Mediante el aumento en la flexibilidad permite que áreas del cuerpo que antes poseían escasa circulación sanguínea puedan ser bien oxigenadas mejorando la salud de todas las células.

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