En el sistema de salud advierten que “hay que seguir preparados para el cambio”

En un congreso virtual organizado por Acami, entidad que nuclea a distintas obras sociales y compañías de medicina privada, distintas voces del sector comentaron cómo atravesaron lo que va de pandemia. Se habla de reformas en el sistema aunque sin plazos ni fechas concretas.

Por Dr. Daniel Cassola

Nunca antes se habló tanto de salud como en el último año y medio. La pandemia de coronavirus puso a los médicos, los hospitales y los distintos servicios de salud en la primera plana de todos los medios del mundo. Si bien se puede pensar que la situación extraordinaria que vivimos cambió prácticamente a todas las actividades del mundo, la salud queda en el centro de la atención.

En un congreso reciente, realizado bajo la modalidad virtual, distintas voces autorizadas del sector salud expresaron sus posturas sobre la actualidad y el porvenir. El primero en intervenir fue el presidente de Acami, la institución organizadora, Hugo Magonza, que sostuvo que las organizaciones de salud que representa llegaron a la pandemia “con un desfinanciamiento estructural y con un modelo jurídico anárquico y una pesada carga tributaria”.

El problema, desde el punto de vista de Magonza, es la financiación del sistema. Desde que el Estado fija los aumentos de las cuotas de la medicina prepaga, lo que sucede desde 2012, los costos de la salud (salarios, medicamentos, insumos, entre otros) aumentaron más que los ingresos. “Nosotros no decimos que los precios tienen que acompañar 100 por ciento el aumento de los costos, porque no hay ninguna posibilidad que sólo la cuota sea el impulso de la financiación de la salud, tiene que haber otros métodos. Los mayores costos se han pagado con un mayor endeudamiento, menor inversión, menor traslado de los recursos económicos al valor de las prestaciones con el consiguiente deterioro de su precio, de los salarios y honorarios profesionales”.

Por su parte, María Victoria Aostri, gerente de recursos humanos del Hospital Italiano, contó que la pandemia se enfrentó “en un contexto en donde estábamos bastante golpeados económicamente”. “Debimos poner hincapié en administrar recursos limitados y cumplir con el cuidado de la gente, las adecuaciones edilicias y el tener que contratar mayor personal”, añadió.

A su vez, la investigadora del Conicet Marta Susana Novick, comentó distintos datos que recabaron en un trabajo de investigación realizado el año pasado. “Hicimos una investigación sobre lo que pasaba con el personal de salud en el marco de la pandemia. Los principales problemas que aparecen son relativamente nuevos, pero no tanto. Trabajamos con 8 instituciones del sector privado de Capital y provincia de Buenos Aires y realizamos entrevistas con referentes del sector privado y del público. En la primera etapa había mucho miedo e incertidumbre, la inseguridad y el miedo a contagiar. En el recurso humano que estaba sometido a la presión de la pandemia hubo mucha fatiga y burn out lo que repercutió en la salud de la gente. Se registraron largas jornadas con una carga del trabajo femenino muy fuerte. Un 33,5 por ciento de la gente tenía tres rasgos de los síntomas del burnt out y un 39 por ciento tenía los cinco rasgos”, detalló la académica.

Por último, Rubén Torres, rector de Isalud, propuso: “Tenemos que aprovechar la pandemia porque la salud apareció en el escenario, ya que cuando pase esto va a dejar de ser una prioridad y van a surgir otros problemas. Es un buen momento para debatir la reforma del sistema de salud”. Además Torres adelantó “una fenomenal caída en la recaudación de la seguridad social, que perderá por lo menos unos 500 mil aportantes, fundamentalmente del sector servicios, hoteles, gastronomía, pequeñas industrias, comercio y construcción”. “Otro tema a discutir es mejorar la eficiencia, porque hay 300 obras sociales, pero en 38 de ellas está el 70% de los beneficiarios. Eso hace que haya un alto número de obras sociales que no pueden garantizar el derecho que les corresponde a los afiliados”, cerró el médico de larga trayectoria tanto en el sector público como en el privado. 

La pandemia, como en distintas ramas de la actividad, dejó expuestos los problemas de la salud. Un financiamiento difícil de sostener, trabajadores agotados y sub sectores, como el de las obras sociales, que podrían sufrir las consecuencias en un futuro próximo. Son todos tópicos a tener en cuenta si la salud pasa, alguna vez, de los portales de noticias a las prioridades de la política.

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