Fuente: Diario de Madryn (online)
El titular el área municipal de Desarrollo Comunitario, Juan Pablo Minor, junto al equipo técnico encargado del Programa para personas en situación de calle Volver a empezar, fueron invitados a participar del Encuentro Nacional de Intercambio y Reflexión Trabajo con Personas Mayores en Situación de Calle, que se llevó a cabo el 23 y 24 de mayo en Sede de la Universidad Fasta, San Carlos de Bariloche.
El encuentro, organizado por la Dirección de Instituciones de la Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche y el Grupo Emaús, apuntó a intercambiar experiencias y reflexionar acerca de las estrategias de intervención con personas en situación de calle desde el enfoque de derechos, posicionando claramente al Estado como responsable y animador de políticas públicas que reconozcan, visibilicen y aborden la problemática. Una clara consigna del encuentro y aportada por uno de los disertantes de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Ávila, director del reconocido hogar Monteagudo, fue: La calle no es un lugar para vivir.
Punto de partida que nos invita a no normalizar que una persona desarrolle su vida en la calle. Las personas no están en la calle con todos sus derechos vulnerados porque quieren, sino porque existe una particular historia, un trayecto individual, familiar y comunitario que fue condicionante para que esto suceda. Vivir en la calle acerca y expone a los sujetos a riesgos como adicciones, violencia, estigmatización, marginalidad y soledad, etc.
Participaron equipos de las Municipalidades de Comodoro Rivadavia, Neuquén, Bariloche, Buenos Aires y Puerto Madryn y numerosas organizaciones sociales de la ciudad de Bariloche, contando con la presencia de más de 300 participantes.
Cabe resaltar que el encuentro ratifica y fortalece la ejecución del programa local Volver a empezar, iniciado en febrero del año pasado. Refleja la decisión política del intendente Ricardo Sastre de generar y sostener acciones permanentes para abordar la problemática en nuestra ciudad.
El programa realiza acciones de orden asistencial como sostener un almuerzo diario en articulación con la parroquia Cristo Resucitado y participar todos los días sábados de un encuentro organizado por un grupo de voluntarios en el Hogar Municipal de Día Nuestros abuelos, donde se brinda una cena, charlas juegos, como así también un espacio para el aseo personal. Asimismo, se articula con el Centro de Día de Tratamiento y Prevención de las Adicciones, dependiente del Ministerio de Salud provincial, con el Servicio Social y Servicio de Guardia del Hospital A. Ísola; iglesias evangélicas comprometidas con la problemática, Dirección Nacional de Migraciones y Registro civil, entre otras instituciones.
Minor señaló que respecto, en las conclusiones del encuentro, se coincidió en que es ineludible el encuentro y articulación entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil, como iglesias, voluntarios independientes, entre otras. Ambas partes aportan funciones complementarias y responsabilidades claramente definidas. Que existan personas viviendo y muriendo en la calle es un problema de la sociedad en su conjunto, y, en este marco, hay que buscar y encontrar soluciones, destacó.









