La edad de la piel del rostro y cómo mantenerlo saludable

Fuente:El Tribuno Online -Salta.

La apariencia del cutis es reflejo de su salud que depende de múltiples factores internos y externos por lo que no siempre refleja la edad biológica de las personas, y es importante tomar conciencia de los cuidados a tener en cuenta para sanar y embellecer la piel.
Así lo destacó la dermatóloga Myriam Chain, directora de Aisthetike, quien señaló que “no siempre la piel representa la edad biológica de las personas por múltiples factores”.

Chain comentó que la piel sana del rostro de un adulto “podría describirse como limpia, tersa, hidratada, luminosa, sin manchas ni cicatrices, libre de imperfecciones, con un grado de tensión, arrugas y surcos de expresión adecuados para cada edad”.

“Que haya coincidencia entre la edad biológica y la edad que el cutis representa no resulta nada fácil y es necesario analizar los distintos aspectos que repercuten en su salud y belleza”, aclaró la dermatóloga.

En ese sentido, la especialista comentó que “el resultado del aspecto de la piel (el órgano más extenso del organismo) y más aún la del rostro, se relaciona con una conjugación de factores internos y externos”.

Entre los factores internos se encuentran, por un lado, la herencia genética y los cambios hormonales propios de cada etapa: la adolescencia, en la que la piel está más oleosa y tiende al acné; el embarazo, que se caracteriza por la aparición de manchas, estrías, agrandamientos de lunares y verrugas; la menopausia, que genera cambios en la elasticidad de la piel, manchas, queratosis y rosácea; y la tercera edad en la que se profundizan estas alteraciones.

Y por otro lado, las enfermedades generales y cutáneas como pigmentaciones, rosácea (enrojecimiento exagerado acompañado de sensación de calor), queratosis, eccemas, dermatitis seborreica, tumores y foto-

daño (que se presentan en forma de manchas claras u oscuras y suman escamosidad a la piel).

Entre las variables externas se pueden mencionar el clima: el calor aumenta el nivel de grasitud de la piel y el frío suele propiciar su sequedad, los factores ambientales por ejemplo, los microclimas laborales en los que los niveles de estrés varían, los estilos de vida y la calidad de alimentación.

.

También te puede interesar...