Las secuelas post coronavirus: uno de cada tres padecen resabios psiquiátricos o neurológicos


La incidencia aumenta entre los pacientes que debieron ser hospitalizados y presentaron complicaciones. Los datos surgen de una investigación llevada adelante por la Universidad de Oxford. Se confirma el vínculo entre cursar la enfermedad y la aparición posterior de cuadros de demencia.

Por Dr. Daniel Cassola

Si bien el sistema de salud todavía está tratando de combatir la segunda ola de la pandemia sin dejar a nadie sin atención, ya se avizora una gran tarea que habrá por delante en la post pandemia. No solo habrá que recuperar el tiempo perdido, en la medida que sea posible, para todos aquellos que postergaron sus controles, análisis y chequeos sino que también habrá que estar preparado para quienes presenten secuelas post coronavirus, que a la luz de la cantidad de infectados que hay en el país es esperable que sean muchos.

Una de cada 3 personas (el 33,6 por ciento) que atravesaron la infección por Covid-19 recibió un diagnóstico neurológico o psiquiátrico en los siguientes 6 meses. De ellos, el 17,4 por ciento evidenció trastornos de ansiedad, un 2,1 por ciento infarto cerebral, 1,4 por ciento trastorno psicótico, el 0,7 por ciento demencia y el 0,1 por ciento parkinsonismo. Entre ellos, la incidencia de eventos aumentó al 38,7 por ciento en aquellos pacientes que debieron ser hospitalizados, al 46,4 por ciento en los que debieron ingresar a las unidades de terapia intensiva y al 62,3 por ciento en un subgrupo que había presentado encefalopatía durante la internación. O sea, a más grave el cuadro de coronavirus peores son las secuelas.

Los datos surgen de una reciente investigación denominada ‘Resultados neurológicos y psiquiátricos a los 6 meses en 236.379 sobrevivientes de Covid-19: un estudio de cohorte retrospectivo utilizando registros de salud electrónicos’, llevada a cabo por la Universidad de Oxford (Reino Unido) y que fue publicada en la prestigiosa revista médica internacional The Lancet Psychiatry.

“Los pacientes que estuvieron hospitalizados o tuvieron presentaciones más graves son los que desarrollaron más cuadros de trastornos del ánimo, estrés postraumático y tuvieron más compromiso a largo plazo, mientras que los que cursaron casi asintomáticos experimentaron consecuencias más leves”, explicó en referencia a los resultados de este estudio Roberto Amon, especialista en Psiquiatría de Adultos y Profesor Asociado de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Chile) durante un seminario regional organizado por el Laboratorio Pfizer..

“Cuando se piensa en las complicaciones neurológicas por Covid-19, básicamente estas se dividen en tres tipos: las enfermedades neurológicas previas, que tienen mayor riesgo de complicaciones y de mortalidad a causa de la infección, como los pacientes con Alzheimer, que presentan más predisposición, más riesgo, más severidad y mayor mortalidad. En segundo lugar, las complicaciones neurológicas del Covid-19 agudo, como la anosmia (pérdida de olfato) y la ageusia (pérdida del gusto), el accidente cerebrovascular (ACV), el síndrome de Guillain-Barré y las neuropatías. Y, en tercer lugar, lo que se conoce como ‘long covid’ o ‘post covid’, que es la persistencia de sintomatología neurológica una vez que pasa el episodio agudo y la posibilidad de agravamiento posterior o aparición de sintomatología neurológica posterior al episodio agudo”, señaló, a su vez, Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva del Instituto de Investigaciones Neurológicas Fleni, de Argentina. “Es importante tener en cuenta las conclusiones de este estudio de The Lancet, no sólo para el diagnóstico y el manejo de casos agudos, sino para ver cómo vamos a organizar el sistema de salud en el próximo tiempo”, agregó Allegri.

“Desde el inicio de la pandemia y de la implementación de restricciones a la circulación, estamos viendo las consecuencias que puede traer el confinamiento, como el estrés postraumático, tasas más altas de depresión y de trastornos de ansiedad, síntomas que no siempre constituyen enfermedades, pero sí gran estrés emocional que se manifiesta de diversas maneras. También se ha observado un aumento de las tasas de suicidio”, afirmó José Manuel Santacruz Escudero, médico psiquiatra y psicogeriatra y Presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

A criterio de los especialistas, entre los factores de riesgo para desarrollar ansiedad y/o depresión durante la pandemia se registran los sociodemográficos, como vivir solo, poseer menor o mayor nivel educativo, no tener hijos o tener más de 2 y ser mujer. Pero también destacan la importancia de los factores psicológicos o sociales, como una mala autoevaluación del estado de salud, mala calidad del sueño, alto nivel de estrés, ingreso económico familiar inestable, soporte familiar escaso, eventos de vida estresantes, familiares o conocidos con diagnóstico de Covid-19, presentar una enfermedad actual o tener antecedentes de determinada patología, y una alta exposición a los medios de comunicación.

Si se toman en cuenta otros reportes internacionales, se ve que el 96,2 por ciento de los pacientes hospitalizados y estables con Covid-19 presentaron estrés postraumático, a su vez, los niños y las mujeres fueron de los segmentos poblacionales más afectados. De hecho, en países como España e Italia, se reportó que el 77 por ciento de los chicos experimentó dificultad para concentrarse y que el 39 por ciento padecía irritación y agitación.

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