Fuente:El Ancasti
La ministra de Salud de la provincia, Noemí Villagra, ya se encuentra frente a una encrucijada: el diputado del oficialismo, el médico Julio Cabur, advirtió que se podría dictar la emergencia sanitaria y asistencial por la desesperante falta de anestesistas en la provincia. Con las cirugías suspendidas, las cesáreas de la Maternidad Provincial derivadas hacia las clínicas privadas y una renuncia masiva de todo el plantel de anestesistas que trabajan en el sistema de Salud Pública provincial a las horas de guardia, en reclamo por un monto cercano a los $3.000 por cada guardia de 24 horas (una cifra imposible de pagar para el ministerio de Salud sin pagar un costo político muy alto), configuran un grave escenario que ha puesto en jaque las prestaciones elementales del sistema sanitario.
¿Qué hace a los anestesistas más fuertes en sus reclamos que el resto de los médicos?
La respuesta la tiene la Federación Argentina de Asociaciones, Anestesia, Analgesia y Reanimación de la República Argentina (FAAAAR), un organismo que concentra tres aspectos elementales: la práctica concreta de la especialidad, la facturación de los haberes y la formación de nuevos especialistas.
Esta acción monopólica de los anestesistas los posiciona con mejores armas para demandar salarios por encima del resto de los especialistas, como ocurre actualmente en Catamarca: cobran más y mejor que un neurocirujano.
Concentración
El sistema sanitario público de la provincia de Catamarca, que por lo tanto está bajo la órbita del ministerio de Salud, cuenta apenas con una docena de anestesistas. Sólo 4 atienden los requerimientos del interior de la provincia, mientras que el resto se reparte en los tres hospitales más importantes de la Capital: el de Niños, el San Juan Bautista y la Maternidad. Así, es difícil imaginarse que se pueda realizar alguna operación en un hospital del interior.
La FAAAAR no sólo concentra a los especialistas, sino que también recibe todas las facturaciones de los anestesistas, es decir, que actúa como organismo recaudador de las prácticas efectuadas por todos sus afiliados. Está de más decir que el 97% de los anestesistas de todo el país trabajan y facturan con la FAAAR.
Aunque la institución se creó `sin fines de lucro`, también entrega las habilitaciones a los anestesistas, por lo que en definitiva, termina por regular el mercado de trabajo.
Para completar el círculo, también la Federación es la que estableció el convenio con el Hospital Rawson de la ciudad de San Juan, que es el único en todo el país que puede dictar la especialidad de anestesiología, una carrera de 4 años que se imparte sólo en los claustros sanjuaninos.
EDICIÓN IMPRESA | La federación que los nuclea también entrega habilitaciones y hace la facturación. Un estudio restringido.









