Fuente: El Ciudadano & La Región -Rosario.
El diputado nacional Fabián Peralta habló sobre el narcotráfico y se mostró a favor de la despenalización del consumo.
26 may, 2013La problemática del narcotráfico no es cosa sencilla. Es que la corrupción de las fuerzas de seguridad, los altos niveles de adicción en jóvenes y adultos, la venta de medicamentos sin receta, el lavado de dinero y el aumento de los índices de criminalidad son sólo algunas de las aristas que se desprenden de uno de los temas de mayor preocupación tanto en la Argentina como en el mundo.“La adicción no es el problema, sino el emergente de un problema”. El análisis del diputado nacional Fabián Peralta parece cuadrar con la realidad que se vive en un país que, hasta hace sólo unos años, presentaba elevados niveles de desocupación. En una entrevista con El Ciudadano, el vicepresidente segundo de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico de la Cámara baja opinó acerca de este flagelo que no distingue edad o sector social.—¿Cuál es el porcentaje de personas con adicciones en la Argentina?—Un estudio del Indec realizado sobre 51 mil hogares reveló que en ciudades grandes, como Buenos Aires, registraron un mayor consumo de psicofármacos. En la Argentina hubo un aumento en el consumo tanto de sustancias lícitas como de ilícitas. Es muy marcado el cambio de conducta que hubo, sobre todo en adolescentes.—¿En qué franjas etarias y sectores sociales se registró mayor aumento?—Las adicciones atraviesan todas las edades y clases sociales. Lo que sucede es que un chico humilde acaba aspirando pegamento y otro de clase media o alta tiene otras posibilidades. Pero el esquema o patrón es el mismo. La adicción no es el problema, sino el emergente de un problema. Es por este motivo que los tratamientos con internación suelen tener altos índices de reincidencia.—¿Por qué se vincula a las drogas con la juventud?—Las adicciones son un problema cultural. El incremento es general porque vivimos en una sociedad donde hay un permanente culto al consumo. Nosotros trabajamos mucho con adolescentes, no porque las drogas sean un problema de ellos sino porque hay una obligación distinta. Es un sector muy vulnerable en el que la droga tiene un impacto mucho mayor. Muchos chicos forman parte de una organización criminal solamente por ser parte de algo, por tener un estatus en su barrio. Es una posibilidad que no les da la educación, el deporte, la música y la cultura en general.—¿Cuáles son los principales factores que llevan a una persona a la adicción?—Hay muchos, cada persona es un mundo. Una encuesta reveló que un 60 por ciento de los jóvenes probaron por primera vez una sustancia porque los demás lo hacen, para experimentar, ser parte de un grupo y no quedar afuera. El año pasado se hizo un concurso de cuentos del que participaron alrededor de 500 chicos de escuelas secundarias. En el 90 por ciento de los relatos, el protagonista tiene problemas de soledad, está falto de afecto o no tiene amigos. Hay que imaginarse cómo puede vivir alguien pensando que en un futuro próximo no va a poder estar mejor que ahora.—¿Qué diferencia hay entre el joven que tiene una adicción a una droga ilegal y un adulto que consume regularmente drogas legales?—Si hay algo que los adolescentes denuncian es la incoherencia del mensaje. “No me digas que no fume si vos fumás” o “no me digas que no tome pastillas antes del boliche si vos tomás una todas las noches para dormir”. Es la misma cosa. Parte de la población se escandaliza si hay un pibe en una cancha fumando marihuana, pero no tiene problema con que alguien compre en una farmacia un antidepresivo sin receta. Sin ir más lejos, hasta hace poco había medicamentos que se vendían en los quioscos.—¿Cómo es la situación que atraviesa el país en cuanto al narcotráfico?—Muchas veces nos convencemos ingenua o tontamente de que la Argentina es un país de paso para el narcotráfico. Esa es la confesión de que la droga entra y sale fácil, porque ningún país se convierte en “puente” si los controles fronterizos son efectivos. Eso está sujeto a un análisis del mercado. Donde menor riesgo y mayor ganancia hay, es donde se establece el negocio. Por ejemplo, en el 2000, según informes de la Sedronar, se desmantelaban por año diez cocinas de cocaína, mientras que en 2009 y 2010 se habían desbaratado nueve sólo en el departamento Rosario.—¿Y en el caso de Santa Fe? —Si bien hay que reconocer que la responsabilidad del gobierno provincial sobre la Policía de Santa Fe es obvia, la droga que se vende no se produce aquí. Si viene por tierra, por la ruta 34 por ejemplo, pasa antes por cuatro provincias. Por eso decimos que una investigación no debe terminar cuando se derrumba un búnker o secuestra un cargamento, sino comenzar.—¿Qué evaluación hace del proyecto del blanqueo de capitales?—Es muy grave. Para poder enfrentar al narcotráfico y tener alguna chance de éxito para que no le sea tan sencilla la expansión, se necesita un acuerdo político. Por ejemplo, hace dos meses que no tenemos secretario en la Sedronar (NdR: luego de que Rafael Bielsa presentara su renuncia como titular). Además hay que dar señales muy claras a las fuerzas de seguridad que sean honestos y que quieran trabajar bien, que van a tener todo el respaldo. Porque no sólo hay que castigar al corrupto.—¿Qué opina acerca de la disposición de la Organización de Estados Americanos (OEA), que exhortó a la despenalización del consumo de drogas?—Estoy a favor. Lo que nosotros planteamos es despenalizar la tenencia para consumo. Una persona tiene una sustancia ilícita para dos fines: consumirla o venderla. En el primer caso, es un problema de adicción, un problema de salud, para el que no puede haber una respuesta penal. Eso venimos haciendo desde hace más de 20 años y la situación no mejora, sino todo lo contrario.—Las asociaciones a favor de la despenalización del consumo plantean que el gasto que implica iniciar una causa por tenencia (alrededor de 5 mil dólares) sea utilizado para el tratamiento de adicciones. ¿Qué opina?—Estoy de acuerdo. En el Congreso hubo varias jornadas de debate con todos los actores que intervienen en la temática. Ahora es tiempo que los diputados nos sentemos a debatir. Lo peor que le puede pasar al Parlamento es tener temas que no se puedan debatir.—¿Considera que legalizar la marihuana afectaría al narcotráfico? ¿Se puede implementar en la Argentina?—Sí, es un gran golpe. Pero ahora no se podría implementar. Primero nos tendríamos que poner a discutir la tenencia para el consumo. Además, es cierto, y en esto le doy la razón a los que se oponen, que se requiere de una presencia mucho más fuerte del Estado.—¿Cómo se combate el narcotráfico?—Primero con decisión política, con conductas desde el gobierno muy claras. Tiene que haber ejemplos, sobre todo de aquellos con mayores responsabilidades. Se necesita de un presupuesto acorde: con lo que maneja hoy la Sedronar (5 millones de pesos por mes) no se puede tener una política certera y real. Por ello considero fundamental una coordinación entre la Nación y los gobiernos provinciales. El narcotráfico tiene muchos aspectos nocivos, pero quizás el peor es que va contaminando distintos ámbitos del Estado. Va generando su propio Estado.
Comentarios









