Por Redacción Curar con Opinión
Ayer por la tarde se registraron nuevos episodios de tensión en las inmediaciones del Congreso Nacional durante una movilización de jubilados, en la que participaba el padre «Paco» Olveira. La Policía aplicó el protocolo antipiquetes en medio de la protesta, que terminó con al menos un manifestante detenido y varias denuncias de agresiones por parte de las fuerzas de seguridad, incluyendo a jubilados y periodistas que se encontraban en el lugar.
El operativo se desplegó desde temprano, cuando el Parlamento amaneció totalmente vallado ante la convocatoria. En el transcurso de la marcha, y mientras los manifestantes rodeaban el Congreso, efectivos de seguridad avanzaron sobre los presentes. Según relató el propio Olveira en declaraciones radiales, una jubilada fue empujada al suelo y, al intentar asistirla, se produjo un forcejeo con la Policía que derivó en la detención de un manifestante y la demora del sacerdote. “Dijeron que estaba golpeando a la Policía, pero estaba parando los escudos”, explicó el cura, que también denunció haber recibido un golpe en el rostro, aparentemente con un escudo policial.
El referente del grupo Opción por los Pobres mostró ante las cámaras de televisión un corte debajo del ojo derecho y manifestó su preocupación por la represión ejercida durante una protesta encabezada por adultos mayores. “La represión como siempre, pero al cura no se lo llevan detenido. Pero sí está demorado el otro compañero, que no hizo nada. Me voy a ir con él. Yo tengo coronita, el pueblo no”, expresó visiblemente indignado.









