Por qué los estornudos (a veces) vienen de a tres

Qué los causa y por qué vienen encadenados. Y la forma correcta de cubrirse para evitar la propagación de gérmenes.

Algunos atenazan su nariz entre los dedos para silenciarlos. Otros los dejan fluir sin prestar atención al estruendo. Más o menos discretos, y especialmente en esta época del año, nadie está exento de los estornudos que, para colmo, por razones biológicas suelen irrumpir encadenados en series de tres.

El estornudo es un acto reflejo a través del cual se produce la expulsión de aire pulmonar por las fosas nasales y la boca. Junto con el aire, salen mucosas nasales provocadas por el polvo, infecciones virales como el resfrío, olores, alergenos varios (el polen es uno de ellos), o cambios bruscos de temperatura, entre otros factores.

Generalmente los estornudos aparecen como una reacción del organismo para liberarse de una sustancia que está irritando el sistema respiratorio, explica un artículo de LiveScience que indagó en el por qué de los estornudos encadenados. La respuesta la da el otorrinolaringólogo Jordan Josephson: “El estornudo es la forma de sacar partículas extrañas de la nariz. Uno las suelta, el segundo las lleva hacia la parte frontal de las fosas nasales y el tercero las saca”. Mover la cabeza hacia adelante es casi instintivo porque ayuda a la salida de aire.

El mecanismo es el siguiente: cuando una partícula irrita las vías respiratorias, inhalamos mucho aire y el cerebro es el encargado de mandarle una señal al diafragma para que aumente la presión sobre los pulmones y lo saque. No obstante, hay personas que estornudan por otras causas, como la salida del sol, el estómago lleno o al tener un orgasmo.

Sea cual fuere la causa, un error muy extendido es el de taparse la boca y la nariz con las manos al estornudar. Lo único que se logra con ese acto es evitar que gérmenes se propaguen hasta una distancia aproximada de cinco metros, pero quedan en nuestras manos y así se transmiten a todo lo que tocamos (pasamanos, picaportes, teléfonos, etc.), facilitando el contagio de enfermedades. Lo correcto es cubrir boca y nariz con la parte interna del brazo a la altura del codo.

Intentar sofocar el estornudo apretando fuerte la nariz o haciendo una especie de nudo en la garganta no es aconsejable, sostienen los especialistas. Una vez que llega, lo mejor es dejarlo salir. Si bien se trata de casos aislados, bloquear un estornudo podría romper un vaso sanguíneo en el globo ocular o lesiones en los oídos. Además, retenerlo solo hará que se produzca otro en breve, porque la causa de origen sigue estando presente.

Esta es una de las épocas fuertes de los estornudos. Los rinovirus son los principales causantes de los resfríos, que potencian los estornudos. Estos virus atacan las células de la nariz y la garganta y utilizan esas zonas para reproducirse. Sus síntomas son molestos y obligan a estar con un pañuelo siempre a mano, pero en la infancia pueden no ser tan malos como parecen. Carl Zimmer en su libro A planet of viruses explica que los chicos que no están expuestos a rinovirus padecen más trastornos inmunológicos en su adultez. Es probable, argumenta, que esas leves afecciones sirvan para entrenar al sistema inmunológico. Salud.

Fuente: Clarín

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