Las empresas de medicina prepaga en Argentina han propuesto devolver en 12 cuotas el 24 % de lo cobrado por encima de la inflación a sus afiliados desde diciembre último.
Por Dr. Daniel Cassola
Esta propuesta surgió durante una audiencia convocada por la Justicia, con la participación del Gobierno, que ha mostrado resistencia a aceptar estas condiciones.
Además de la devolución, las prepagas sugirieron dar de baja la investigación por cartelización iniciada por la Secretaría de Comercio y liberar los precios del sector a partir de octubre. Esta audiencia, llevada a cabo en el juzgado en lo civil y comercial federal a cargo de Juan Rafael Stinco, tuvo como objetivo encontrar una solución a las tensiones surgidas por los aumentos en las tarifas de las prepagas, que excedieron significativamente la inflación.
Las empresas han unificado su propuesta para devolver en 12 cuotas ajustadas por el “Índice de Costos de Salud”, según lo aprobado por la Resolución 1293/2022 del Ministerio de Salud. Este índice considera el Índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), con un tope del 90% de RIPTE y el valor correspondiente a seis salarios mínimos, vitales y móviles, conforme al Decreto 743/2022 y la Resolución 2577/2022.
Además, las prepagas propusieron un mecanismo para la indexación de las cuotas futuras, sugiriendo que la cuota de junio se ajuste por el índice de precios al consumidor (IPC) del INDEC, y las cuotas de julio a septiembre se ajusten al 95% de dicho índice. Esto implica que si la inflación mensual es del 10%, las cuotas aumentarían en un 9.5%.
El Gobierno ha mostrado firmeza ante esta propuesta, argumentando que las prepagas incrementaron sus tarifas hasta un 165% mientras que la inflación fue del 114%. Según fuentes gubernamentales, las prepagas sólo quieren devolver el 24% en 12 cuotas, lo cual consideran insuficiente. Desde el Gobierno, aclaran que “las prepagas se están quedando con la plata de sus usuarios” y que la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) no acepta esta propuesta.
El conflicto se originó cuando el ministro Luis Caputo señaló que los aumentos de las prepagas tenían un impacto negativo sobre la inflación, acusando al sector de perjudicar a la clase media. Esta tensión llevó a la salida de Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical, de la presidencia de la Unión Argentina de Salud (UAS), que ahora está presidida por Hugo Magonza.
La investigación por cartelización, iniciada por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia a partir de una denuncia de diputados de la Coalición Cívica, sigue siendo un punto de fricción. Las siete prepagas involucradas buscan que esta investigación se desestime como parte del acuerdo.
La situación actual refleja una profunda tensión entre las empresas de medicina prepaga y el Gobierno. Mientras las prepagas buscan una flexibilización y ajustes que consideran necesarios para su sostenibilidad, el Gobierno busca proteger a los usuarios y mantener controles sobre los aumentos de tarifas. El desenlace de este conflicto aún es incierto.









