Por Dr. Daniel Cassola
Las entidades representativas de clínicas, sanatorios e instituciones de salud ADECRA+CEDIM, CONFECLISA y CONAES publicaron una carta en la que explicitan que, por la crisis económica vigente, la continuidad de las prestaciones que brindan está en riesgo. Además consideran imposible el pago del bono a los trabajadores por fin de año.
Se trata de clínicas, sanatorios, centros de diagnóstico médico, laboratorios de análisis clínicos, instituciones psiquiátricas y geriátricos que conforman el sector de atención pública con gestión privada. Atienden mayoritariamente a las obras sociales nacionales, provinciales, afiliados de empresas de medicina prepaga y al PAMI.
En la misiva cuentan que por la situación actual de la economía se está “consumiendo muy rápidamente el capital de trabajo”, lo que reduce notablemente la cantidad de camas disponibles, sobre todo en el interior. Todos estos prestadores, aseguran, atraviesan graves problemas tanto financieros como económicos.
En principio esgrimen que no forman precios ni son intermediarios económicos, sus ingresos dependen de aranceles cristalizados y de condiciones financieras que les son impuestas. Además los aranceles de las prestaciones que dan son su única fuente de ingresos ya que no reciben ningún tipo de subsidio. Otro factor que destacan es que, por el permanente cambio tecnológico en salud, requieren de una permanente inversión en equipamiento.
Los prestadores sostienen que la crisis actual y la alteración de las principales variables económicas colocaron a sus instituciones ante una situación imprevista de suma gravedad, por lo que dudan que las empresas puedan continuar en marcha normalmente. A esto le suman lo que consideran como una actitud “pasiva” del gobierno frente a esta serie de problemas.
Ante este cuadro de situación consideran que es imposible el pago del bono de fin de año que propone el gobierno nacional.









