Por Redacción Curar con Opinión
En una jornada cargada de compromiso y acción, la ministra (s) de Salud, Andrea Albagli, y la ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, se unieron al subsecretario de Redes Asistenciales, Osvaldo Salgado, Lorena Cofré, Seremi de Salud de Valparaíso, Andrea Quiero, directora del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, y Vanessa Haasen, directora del Centro de Salud Familiar doctor Juan Carlos Baeza Bustos, para evaluar las intervenciones en salud mental llevadas a cabo por el Ministerio de Salud (Minsal) en El Olivar, Viña del Mar, zona recientemente afectada por incendios.
La actividad tuvo como objetivo supervisar de cerca el trabajo de los equipos de salud en la región, centrando la atención en la respuesta en salud mental. La ministra (s) de Salud, Andrea Albagli, explicó la importancia de abordar este aspecto crucial en el plan de acción de salud mental y apoyo psicosocial, que sigue los ejes estratégicos del Modelo de Protección de la Salud Mental en la Gestión del Riesgo de Desastres.
«Estamos monitoreando el trabajo de los equipos de salud en una tarea crucial: la respuesta en salud mental. En estas comunas estamos implementando nuestro plan de acción, abordando aspectos como la gestión de la información, la comunicación social, el trabajo con grupos específicos y la educación para la protección de la salud mental», señaló la ministra (s) de Salud.
La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, destacó la importancia de brindar ayuda temprana a las familias afectadas. En ese sentido, resaltó la aplicación de la ficha FIBE y otros apoyos fundamentales, como el enfoque en la salud mental. Toro también hizo hincapié en el Fono Mayor de Senama (800 400 035) como una herramienta crucial para apoyar a las personas mayores que están experimentando dificultades.
Desde el inicio de la emergencia, se informó que se encuentran desplegadas en la zona duplas psicosociales, compuestas por psicólogos y trabajadores sociales, capacitadas para brindar acciones de primera ayuda psicológica e intervenciones psicológicas y sociales. Estas acciones están dirigidas al acompañamiento de familiares y cercanos de personas fallecidas y heridas, el apoyo a personas en albergues, trabajadores de la salud y otros respondedores, así como a personas en mayor riesgo y vulnerabilidad psicosocial en la emergencia, como niños, niñas y adolescentes (NNA), mujeres gestantes o en periodo de lactancia, personas mayores o en situación de discapacidad.









