El costo de la salud en Argentina: Medicamentos caros e inaccesibles para cada vez más gente

Según el reciente informe del INDEC, el 52,9% de la población, equivalente a 25 millones de personas, vive en la pobreza. Esta situación tiene su correlato en las farmacias, donde cada vez más personas deben abandonar los medicamentos que necesitan.

Por Dr. Daniel Cassola

Según distintos relevamientos, los aumentos de precios de los medicamentos superan ampliamente a la inflación. Además, estos productos son más caros aquí que en países desarrollados como Estados Unidos o España.

Rubén Sajem, director del Centro de Profesionales Farmacéuticos (CEPROFAR), dio a conocer cifras alarmantes: la venta de medicamentos cayó un 15% entre agosto de 2023 y agosto de 2024. En el último mes, se dispensaron 51.850.000 unidades, 9.160.000 menos que en el mismo mes del año anterior, y el 70% de esa caída corresponde a medicamentos recetados.

Esto significa que casi 10 millones de tratamientos dejaron de comprarse. La situación es aún más crítica para quienes dependen del PAMI, el programa de asistencia a jubilados, ya que muchos medicamentos que perdieron su gratuidad no son adquiridos debido a que los jubilados no pueden cubrir siquiera una parte de su costo.

Mientras la población sufre para adquirir sus medicamentos, la industria farmacéutica argentina registró una facturación de 3.080 millones de dólares en el mismo período, un incremento del 332,9% en comparación con el año anterior, según cifras oficiales publicadas por la agencia EFE.

La disparidad entre los costos de producción y los precios que enfrentan los consumidores se evidencia en medicamentos como el Omeprazol, que en su versión genérica cuesta alrededor de 3.000 pesos, mientras que una marca no genérica puede alcanzar los 23.000 pesos.

Según Sajem, la ausencia de medicamentos genéricos en Argentina contribuye a esta problemática. “En Argentina no hay medicamentos genéricos. Todas son marcas. Los laboratorios locales no producen medicamentos innovadores; son copias de otros que ya perdieron sus patentes”, señala. Esto genera diferencias de precios que superan el 300% en algunos casos.

Los salarios en Argentina son notablemente más bajos que en otros países de la región, lo que agrava la crisis de acceso a medicamentos. El salario mínimo en Argentina es de $268.056 mensuales, muy por debajo de países como España (1.323 euros, equivalente a $1.817.927,7) o Estados Unidos (USD 1.508, que equivale a $1.854.923). Al comparar los precios de los medicamentos, el Omeprazol en Argentina se vende a 25.997 pesos, un 680,1% más caro que en España, mientras que el Bisoprolol cuesta 36.119 pesos, un 1.011,9% más que en las farmacias españolas.

De los 10 medicamentos que integran una canasta consultada en Argentina, Perú, España, Colombia y Estados Unidos, solo el ibuprofeno y el paracetamol resultaron ser más baratos en Argentina en un par de casos, pero en 31 de 34 comparaciones, los precios son más elevados en el país.

La situación actual de los precios de los medicamentos no es nueva. Un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) reveló que durante la pandemia, Argentina tenía una de las canastas de medicamentos más caras de América Latina, un 26% más alta que el promedio regional. Además, se estimó que los argentinos necesitaban trabajar 4 horas más que el promedio regional para cubrir la canasta básica de remedios.

La CELAG también determinó que la capacidad de compra de medicamentos en Argentina está limitada tanto por los altos precios como por los bajos salarios. La mitad del problema radica en el costo elevado de los medicamentos, mientras que la otra mitad se debe a la insuficiencia de los salarios. Aunque en 2002 se implementó la Ley de Prescripción por Nombre Genérico para regular precios, la medida no ha cambiado significativamente los hábitos de consumo ni la estructura de la industria farmacéutica.

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