El Riachuelo sigue sucio y acumula funcionarios procesados

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El rector de la Untref, Aníbal Jozami.

Por Dr. Daniel Cassola

Quizás la frase más recordada siga siendo la de María Julia Alsogaray, aquello de que el Riachuelo iba a estar “limpio en mil días”, pero en rigor de verdad no ha sido la única. Hay una larga lista de funcionarios y políticos que al ponerse en contacto con el tema Riachuelo terminan sucios, como las mismas aguas que bañan los márgenes de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

El último secretario de Ambiente del kirchnerismo, Juan José Mussi, fue procesado por el juez Claudio Bonadío, en una causa que investiga desvío de fondos de la Acumar, el ente encargado del saneamiento del Riachuelo. Junto con él también está imputado el rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), Aníbal Jozami.

La maniobra que se investiga es el supuesto desvío de fondos millonarios de la Acumar para la instalación de stands en la feria Tecnópolis. La Acumar es un ente tripartito, dirigido por representantes de la Nación, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.

Entre los años 2012 y 2013, Mussi, de manera unilateral, y como representante de la Nación en el organismo, aprobó un aumento de presupuesto de 104 millones de pesos para el área de “fortalecimiento institucional”. Con parte de esos fondos, según investiga Bonadío, la Acumar contrató a la Untref para la construcción y mantenimiento de los stands en Tecnópolis.

La universidad, a su vez, cobró un millón de pesos por la administración de los fondos y tercerizó en empresas las obras. Aunque en la casa de estudios de zona oeste dicta carreras como ingeniería o arquitectura, lejos de emplear estudiantes, se contrató a cuatro empresas para cada una de las cuatro licitaciones que se otorgaron. Se calcula que se pagaron 20 millones de pesos para la construcción del stand.

Por la maniobra tanto Jozami como Mussi están procesados por “negociaciones incompatibles con la función pública”. Es el último hito de una larga cadena de fracasos. Todo empezó con los mil días de María Julia. Luego la ex secretaría de Ambiente Romina Picolotti, también procesada en otras causas por desvíos de fondos, prometió que para “2015 los tres millones de habitantes de la cuenca iban a tener cloacas”.

El último eslabón, por ahora, es de Mussi, quien además de lo que se imputa en la Justicia, defendió en 2013 al diputado Juan Cabandié cuando dijo que ya había “colonias de peces que están oxigenando el agua”. Se trata de una historia de desatinos. Por ahora, todo lo que está en torno al Riachuelo, incluidas sus aguas, es suciedad.

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