En Madrid debaten el final de las guardias médicas de 24 horas

Por Redacción Curar con Opinión

La Comunidad de Madrid ha puesto sobre la mesa el final de las guardias médicas de 24 horas en el Servicio Madrileño de Salud (Sermas). La Consejería de Sanidad analiza cuál es su impacto y qué cambios organizativos serían los necesarios para planificar su supresión.

Ahora, determinar cómo y cuándo hacer este estudio es precisamente lo que está analizando la Consejería de Sanidad en estos momentos, si bien aún no ha tomado una decisión definitiva sobre el enfoque que tendrá el mismo.

Dicho análisis tendrá en cuenta aspectos como el derecho a un tiempo determinado de descanso ininterrumpido de los trabajadores. Además, Más Madrid propone implantar medidas para disminuir el impacto sobre la salud de aquellos turnos que tengan particularidades de turnicidad o nocturnidad que puedan afectar negativamente a la salud de los trabajadores y trabajadoras.

En concreto, la propuesta del departamento de Enrique Ruiz Escudero llega días después de que Más Madrid registrara en la Asamblea regional, a través de una Proposición No de Ley (PNL), una medida para eliminar las guardias. Este texto, presentado por el partido que preside la anestesista Mónica García, defiende la eliminación de las guardias de 24 horas. Para conseguirlo, y como paso previo, insta a la Consejería a realizar un estudio que recoja las necesidades de los profesionales y los cambios en materia organizativa necesarios para lograrlo, algo en lo que la administración madrileña ya venía trabajando.  

 “Las guardias de 24 horas van a terminar, pero hay que ver cómo conseguirlo de manera ordenada”. Así lo asegura Javier Padilla, portavoz sanitario de Más Madrid. La propuesta formulada por su partido defiende una “adecuación del salario” para lograr que, “por tener un sueldo digno”, el médico “no deba depender” del cobro por hacer guardias mejorando su sueldo base. De este modo, el plus destinado a las guardias de 24 horas pasaría directamente a aumentar el sueldo base del médico, algo que repercutiría además en su base de cotización.

“Nosotros no pedimos eliminar ya las guardias, sino primero comprobar cómo lo podríamos hacer”, sostiene. A su juicio, “la pregunta es si vamos a acabar con ellas de forma planificada o si nos va a pillar esto también con el pie cambiado”. “Las dinámicas del sistema sanitario no pueden sugerirle al médico que para tener un sueldo acorde con su trabajo y formación, y para tener una vida digna, necesita hacer guardias de 24 horas”, indica Padilla. “Esta es una idea que hay que romper radicalmente”, pone de relieve.

En este sentido, la propuesta ha sido bien recibida por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ya que se alinea con el “sentir” de los facultativos de eliminar las guardias médicas de 24 horas. Sin embargo, desde la organización médica avisan que esta medida solo es factible si se liga a un aumento retributivo que compense la pérdida salarial que supone para un facultativo dejar de hacer guardias. Algo que no contempla la propuesta del partido liderado por Íñigo Errejón, quien también ha presentado la medida en la Asamblea madrileña.

Según señala el secretario general de CESM, Gabriel del Pozo, el problema radica en que en muchas ocasiones se mantienen las guardias para compensar la mala retribución económica de los profesionales y la escasez de los mismos. “Sería inviable si no se mejoran las condiciones económicas. Si les vamos a plantear a los profesionales que vamos a cambiarles el sistema a cambio de quitarles dinero, va a ser complicado”, asegura del Pozo.

Por otro lado, Andrés Santana, especialista en Medicina del Trabajo del Hospital Gregorio Marañón, señala que “existen colectivos con turnos de trabajo que implican muchas horas seguidas en su puesto, pero ninguno se equipara a las guardias médicas de 24 horas”. Por eso, entiende que las guardias “conllevan riesgos tanto biológicos como laborales” en los profesionales sanitarios.

Santana destaca “la nocturnidad” como uno de los principales factores englobados en los riesgos psicosociales que sufren no solo médicos, sino cualquier colectivo con este tipo de turnos, como “camioneros, bomberos, policías o controladores aéreos”. “La prolongación de este tipo de jornadas de forma puntual no tiene repercusión en la salud, pero realizarla de forma continuada sí”, admite Santana, afirmando que el “estrés” es una de las consecuencias más importantes.

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