Grave denuncia del gobierno nacional por irregularidades en el Hospital Sommer
El Ministerio de Salud presentó ante la Justicia una denuncia que revela serias irregularidades en el Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer, ubicado en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.
Por Dr. Daniel Cassola
Según detalló el vocero presidencial Manuel Adorni en una conferencia desde la Casa Rosada, las anomalías incluyen desde el uso indebido de bienes estatales hasta la explotación económica de pacientes con enfermedad de Hansen (lepra), quienes residen y realizan trabajos terapéuticos en la institución fundada en 1941.
Una de las principales denuncias señala que en el hospital operaba una «financiera clandestina» gestionada por la Asociación de Internados. Esta organización administraba de manera arbitraria el “peculio”, una remuneración establecida por decretos vigentes desde 1946, destinada a los internos que realizan trabajos productivos como parte de su tratamiento.
Según se detalló, la Asociación retenía parte de estos pagos para cubrir cuotas sociales impuestas a los pacientes e incluso ofrecía préstamos con tasas usureras, que eran descontados directamente de los peculios retenidos. En muchos casos, el monto destinado no llegaba en su totalidad a los pacientes.
El director del hospital, Santiago Cerneaz, indicó que se recibieron denuncias anónimas que señalaban esta práctica y detalló que ahora el nosocomio ha iniciado un proceso de bancarización para garantizar el pago directo y transparente del peculio a cada beneficiario.
La denuncia también expone graves irregularidades en la administración de las viviendas construidas en terrenos del Estado Nacional para alojar a pacientes recuperados que sufren secuelas de la enfermedad. De las 192 casas del predio, 62 están ocupadas por personas que no padecen Hansen ni sus secuelas, muchas de ellas familiares de miembros de la Asociación de Internados, lo que contraviene la normativa vigente (Decreto 1382/2012).
Además, la Asociación alquilaba viviendas de forma irregular y gestionaba sin autorización tierras estatales. En las 300 hectáreas del hospital se detectaron actividades clandestinas de ganadería y agricultura. Según la denuncia, en el predio había más de 100 vacas y 50 caballos, explotados sin conocimiento de las autoridades del hospital ni del Estado.
Otro punto crítico fue la gestión de alimentos. La Asociación retiraba grandes cantidades de alimentos crudos sin control alguno y extraía raciones adicionales sin justificación, lo que generó un costo anual estimado en más de 300 millones de pesos. Parte de estos alimentos, según la denuncia, se utilizaban en comercios internos o eran destinados al uso personal de los miembros de la Asociación.
Además, se detectaron prácticas corruptas en el manejo de proveedores, quienes eran obligados a pagar sobornos para que sus productos fueran aceptados.
Desde la asunción de la nueva gestión bajo el gobierno de La Libertad Avanza, se implementaron medidas para frenar estas irregularidades. Entre ellas, el control directo del pago del peculio, la eliminación de las raciones extra de alimentos, y el inicio de procesos judiciales contra la Asociación de Internados, según informaron.
El Ministerio de Salud también anunció que trabaja en un plan para reorganizar la provisión de alimentos, con un sistema de distribución individualizado basado en requerimientos nutricionales específicos, aunque se encuentra a la espera de nuevas licitaciones para implementar estos cambios.
La investigación continúa y, según se informó, las irregularidades detectadas podrían dar lugar a sanciones penales y administrativas tanto para los responsables de la Asociación de Internados como para aquellos que facilitaron o participaron de estas prácticas ilícitas.









