Fuente: Diario de Madryn
El ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, celebró ayer el resultado obtenido por un consorcio público-privado que, tras 18 años de investigación, consiguió producir una vacuna terapéutica para tratar el cáncer de pulmón. Está indicada para pacientes en estadios avanzados que recibieron quimioterapia o radioterapia o para aquellos que no responden a la primera línea de tratamiento. La iniciativa contó con el respaldo de la cartera sanitaria nacional a través del Instituto Nacional del Cáncer (INC) y fue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
`Me congratulo de este logro científico argentino, ya que se trata de una vacuna pensada y desarrollada en nuestro país`, afirmó el Ministro, quien agregó que `es la prueba incontrastable de los logros que pueden alcanzar los sectores académicos y empresarios cuando trabajan juntos en pos de un objetivo común`.
Asimismo, Manzur declaró: `También me hace muy feliz que nuestro ministerio, a través de los subsidios que otorga el Instituto Nacional del Cáncer por concurso y cuidadosamente evaluados, haya contribuido con un monto significativo para cubrir parte de los ensayos clínicos realizados hasta obtener la vacuna`. Luego, el titular de la cartera sanitaria apuntó que cuando se creó el Instituto Nacional del Cáncer, se trazó el objetivo central de disminuir la morbi-mortalidad por cáncer en Argentina. Uno de los caminos a recorrer hasta alcanzarlo es apoyar la investigación de origen nacional básica, epidemiológica, social y clínica`, añadió.
La vacuna creada
Científicos e investigadores clínicos presentaron una innovadora vacuna terapéutica, racotumomab, que representa una nueva opción para pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, el tipo más frecuente, con una prevalencia del 70% entre los afectados. Está indicada para pacientes en estadios avanzados que recibieron quimioterapia o radioterapia o para aquellos que no responden a la primera línea de tratamiento.
La vacuna es el resultado de 18 años de investigación de un consorcio público-privado del que participaron más de 90 científicos pertenecientes a instituciones líderes en la materia tales como la Universidad Nacional de Quilmes, el Instituto de Oncología Ángel Roffo, el Hospital Garrahan, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), y realizó el desarrollo en colaboración con el Centro de Inmunología Molecular de La Habana (CIM) y el Laboratorio Elea. Los Ministerio de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación también aportaron recursos para el desarrollo del producto.
Durante la realización de ensayos clínicos controlados, la vacuna triplicó el porcentaje de pacientes que viven dos años después de la aplicación. Aprobada en Argentina por la ANMAT y en Cuba, la vacuna está próxima a aprobarse en México, Uruguay y Turquía, y está licenciada para 55 países de América, Asia y Europa.
Racotumomab se administra con una inyección intradérmica. Según la indicación aprobada por la ANMAT, las primeras cinco dosis de inducción se aplican cada 14 días y, luego, se da un refuerzo de mantenimiento cada 28 días. La aplicación es ambulatoria, sin necesidad de internación y los efectos secundarios más frecuentes descriptos se limitan a una reacción de leve a moderada en el lugar de la inyección, que desaparece entre las 24 y las 48 horas.
El cáncer de pulmón en la Argentina
El cáncer de pulmón es uno de los más frecuentes a nivel mundial. En la Argentina, la incidencia del esta patología es de 10.296 casos (9.8%), datos que lo ubican en el cuarto lugar en ambos sexos. Mientras que esta ocasiona aproximadamente 9 mil muertes por año en ambos sexos, el 16% del total de defunciones por cáncer.
El cáncer de pulmón afecta sobre todo a personas de entre 60 y 65 años, y menos del 15% de los casos acontecen en personas menores de 30 años.









