La ciencia que se viene: qué piensan los últimos tres Premio Nobel de Medicina

Los científicos William Campbell, Satoshi Omura y Tu Youyou lograron cambiar la historia contra dos enfermedades parasitarias. El doctor Stamboulian ahondó en sus ideas de gran relevancia para la sociedad mundial.

Las enfermedades causadas por parásitos han plagado a la humanidad durante miles de años y constituyen un importante problema de salud mundial. Afectan a las poblaciones más pobres del mundo y representan una enorme barrera para mejorar la salud y el bienestar de las comunidades. Tal es así que, en la última edición de los premios Nobel, se distinguió en la categoría de “medicina o fisiología” a tres especialistas que han logrado cambiar el curso de la lucha contra las enfermedades parasitarias.

Por un lado al trabajo de los doctores William Campbell y Satoshi Omura que desarrollaron la avermectina, una droga capaz de prevenir y tratar la ceguera de los ríos por filariasis, que es una enfermedad que tiene un gran impacto en las comunidades africanas y que se logró controlar en América Latina. La otra mitad del galardón fue en reconocimiento de la labor científica de la doctora Tu Youyou, quien desarrolló la artemisina para tratar de forma eficaz la malaria.

En referencia a la magnitud de sus descubrimientos, desde el Comité Nobel, señalaron que el impacto de estos fármacos va más allá de reducir incidencia y la carga de enfermedad. Esto se debe a que permite que los niños vayan a la escuela, que los adultos vayan a trabajar y que salgan de la pobreza. Representan un cambio de paradigma en la historia de la medicina, no sólo en cuanto a tratamientos, sino en aportar bienestar y prosperidad tanto a las personas afectadas como al conjunto de la sociedad.

Estos dos descubrimientos han proporcionado a la humanidad nuevos y potentes medios para combatir las enfermedades debilitantes que afectan a cientos de millones de personas anualmente En este sentido, es necesario resaltar que los tres investigadores han desarrollado terapias que revolucionaron los esquemas terapéuticos de enfermedades parasitarias sumamente devastadoras.

Adiós a la ceguera de los ríos
Los parásitos causan enfermedades devastadoras. Vivimos en un mundo complejo biológicamente, que está poblado no sólo por los seres humanos y otros animales grandes, sino también por una plétora de otros organismos, algunos de los cuales son perjudiciales o mortales para nosotros.

Gracias los doctores Campbell y Omura que a mediados de la década de 1970 descubrieron un nuevo medicamento, la avermectina y sus derivados, como la ivermectina, fue posible reducir de manera drástica la incidencia de la filariasis linfática, que produce elefantiasis, y la oncocercosis o ceguera de río, además de mostrar eficacia frente a la expansión de varias otras enfermedades parasitarias.

“La filariasis, hasta este momento en que se distribuye de forma masiva la ivermectina, fue responsable de la ceguera en comunidades enteras de gente que recurre a las orillas de ríos y lagunas para pescar o conseguir agua para la alimentación y la supervivencia”, señaló la doctora Lilian Testón, médica infectóloga, coordinadora del Departamento de Epidemiología de FUNCEI.

De acuerdo a la especialista, lo importe de esto es que pocas veces se tienen en cuenta enfermedades que pertenecen a territorios y países subdesarrollados o en vías de desarrollo. “En general no se invierte dinero en el desarrollo de drogas para estas patologías porque no trascienden sus fronteras. Es muy parecido a los que sucedió con el Ebola. Aunque hubo epidemias previas, la preocupación por desarrollar tratamientos preventivos se inició cuando la enfermedad hizo pie en naciones como los Estados Unidos o países europeos”, destacó la experta que también es consultora en y consultora en Control de Infecciones y Epidemiología del Hospital Interzonal de Ezeiza “Dr. Alberto Antranik Eurnekian”.

Es importante enfatizar que, en África, se distribuyen unos 250 millones de tratamientos del mectizan, que es el nombre comercial de la ivermectina, para disminuir fundamentalmente la ceguera por la filariasis que todavía se observa en muchos países de aquella región.

Hoy la ivermectina, derivado de la avermectina se utiliza en todas partes del mundo. Se trata de una droga eficaz contra una amplia gama de altamente parásitos que tiene efectos secundarios limitados y está disponible de manera gratuita en todo el mundo. La importancia de la ivermectina para mejorar la salud y bienestar de millones de personas con ceguera de los ríos y de la Filariasis Linfática, principalmente en las regiones más pobres del mundo, es inconmensurable. El tratamiento es tan exitoso que logró que ambas enfermedades estén al borde de la erradicación, lo que sería una hazaña importante en la historia médica de la humanidad.

Una respuesta contra la malaria
La malaria afecta a cerca de 200 millones de personas por año alrededor del mundo. Tradicionalmente era tratada con la cloroquina o quinina pero, con el tiempo, el éxito de estos tratamientos disminuyó conforme aumentó la resistencia del parásito. A finales de 1960, los esfuerzos para erradicarla y la enfermedad iba en aumento.

En ese entonces, la doctora Tu Youyou comenzó a trabajar en un proyecto militar cuyo objetivo era el descubrimiento de nuevas terapias contra la malaria. Con esta finalidad, se valió de plantas utilizadas en medicina tradicional e identificó una candidata prometedora a partir de un extracto de Artemisia annua.

“Esta señora de 84 años, es una farmacóloga de la Universidad Médica de Beijing que dedicó su vida al estudio y desarrollo de drogas contra la malaria. Como la especialista también estudiaba medicina tradicional oriental, a través del estudio de hierbas y plantas descubrió la artemisina que cambió la historia de la lucha contra la malaria porque, hasta entonces esta enfermedad se hacía resistente a drogas para las cuales antes era sensible”, indicó Testón.

De un amplio catálogo de remedios herbarios, Tu revisó la literatura antigua y descubrió pistas que la guiaron en su búsqueda para extraer con éxito el componente activo del ajenjo dulce Artemisia annua, la artemisina. Hoy día este fármaco se utiliza en todas las regiones del mundo afectadas por la malaria.

“La doctora Tu demostró la efectividad de la artemisina para niños, adultos y mayores de 65 que en todos sus años de uso ha logrado evitar la muerte de millones de personas también en África y Asia, en países muy pobres, donde la malaria es un problema de salud muy serio”, destacó la infectóloga.

Actualmente, la OMS recomienda cinco tratamientos combinados basados en la artemisinina (TCA) para combatir el paludismo por P. falciparum, y se los considera “la piedra angular de las pautas terapéuticas recomendadas contra el paludismo por P. falciparum”. En infecciones por P. vivax se usa un tratamiento combinado basado en la artemisinina en zonas con resistencia a la cloroquina. La malaria grave se trata con artesunato inyectable seguido de un ciclo completo de un tratamiento combinado a base de artemisinina. A fines 2013, 79 países adoptaron los TCA como pauta de tratamiento de primera línea.

La artemisinina se utiliza en todas las partes del mundo donde la malaria está presente. Cuando se usa en terapia de combinación, se calcula que contribuyó a reducir la mortalidad por paludismo en más de un 20% en general y en más del 30% en los niños. Sólo en África, esto significa que más de 100 mil vidas se salvan cada año.

Los Nobel y la Salud global
Los descubrimientos de la ivermectina y la artemisinina han revolucionado el tratamiento de los pacientes que sufren de enfermedades parasitarias devastadores. Campbell, Omura y Tu han transformado el tratamiento de enfermedades parasitarias.

EL IMPACTO GLOBAL DE SUS DESCUBRIMIENTOS Y EL BENEFICIO PARA LA HUMANIDAD SON INCONMENSURABLES.

No obstante, más allá del reconocimiento al logro de estos tres científicos, con el premio Nobel se destacó la importancia de trabajar, como se está haciendo, en la producción de nuevos medicamentos para poder tener tratamientos dirigidos contra algunas enfermedades que aún no han podido ser controladas, como el cáncer.

El Chagas es otra enfermedad parasitaria, como aquellas por las que fueron laureados estos científicos, que también se beneficia porque también se está trabajando en nuevas drogas para tratar esta enfermedad que afecta a millones de personas alrededor del mundo.

Fuente: Infobae

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