La curva de contagios cambió de tendencia: hay temor por una tercera ola


La percepción sobre la evolución de la pandemia fue comentada en público ya por funcionarios de los gobiernos nacional, bonaerense y porteño. En la Ciudad de Buenos Aires los casos detuvieron su caída y comenzaron a subir, con vaivenes, hace diez días. En la provincia lo mismo sucede desde hace siete días.

Por Dr. Daniel Cassola

Con mirar la curva general de evolución de los contagios en todo el país se pueden identificar fácilmente los distintos momentos de la pandemia. Primero hay una larga y muy paulatina crecida desde marzo hasta septiembre y octubre de 2020, cuando se produjo el pico de la primera ola. Luego se produce un descenso hasta el rebrote de diciembre, ligado a los reencuentros de fin de año luego de meses en cuarentena.  Nuevamente los casos bajan hasta fines de febrero, cuando se estancan y muy levemente retoman el crecimiento, que se acelera a fines marzo hasta llegar al pico entre mayo y junio.

Desde ese punto los casos habían comenzado a bajar aunque siempre se mantuvieron en un nivel altísimo. Todo el escenario 2021 es peor que en lo que en 2020 era considerado terrible. Argentina nunca retornó al peor punto de la primera ola, desde hace meses que está peor que entonces. Por eso es que ahora, ante el detenimiento de la caída de los casos y una muy leve suba se teme un nuevo rebrote o una tercera ola.

En la provincia de Buenos Aires ayer se registró el sexto día consecutivo de crecimiento de casos respecto al mismo día de la semana anterior. El miércoles pasado se había notificado una leve suba y desde entonces la curva fue en dirección ascendente. La peor comparación se da entre los dos últimos lunes. El 21 de junio se informaron 2466 positivos y ayer, día 28, 6023 casos, lo que marca un incremento de 144 por ciento. El promedio, de todas maneras, indica que la subida es mucho más moderada.

“La curva dejó de bajar y empezó a crecer un poco. Tenemos que esperar para saber si fue algo eventual o marca un rebrote”, aseguró el viceministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, quien sostuvo que si la tendencia se sostiene la provincia volverá a proponer medidas para restringir la movilidad.

El ministro de Salud porteño Fernán Quirós había sido más enfático la semana pasada al decir que la tercera ola “es inevitable”. En la Ciudad de Buenos Aires se suelen adelantar las tendencias de la pandemia, tanto para bien como para mal. Allí los casos comenzaron a subir hace ya diez días, aunque no de manera sostenida. Nuevamente, nadie confirma el rebrote y mucho menos el inicio de una nueva ola pero el estancamiento sí es una realidad.

A nivel nacional las medidas que restringen aún más el ingreso de pasajeros del exterior se pueden interpretar en este sentido. El nivel de contagios es altísimo y presenta una leve tendencia al alza. La introducción de una cepa más contagiosa como es la Delta sí significaría el inicio de una nueva ola. No se trata de hacer predicciones sino de ver lo que sucedió en el resto del mundo. En todos los países en los que comenzó una nueva oleada la dominante es la cepa Delta.

La segunda quincena de julio será clave para detectar la tendencia de la pandemia. Será tiempo de vacaciones de invierno en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. No habrá clases pero quizás sí algunos movimientos turísticos. La vacunación avanza pero necesita un poco más de tiempo. Ahora la carrera es contra la cepa Delta y la tercera ola.

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