Por Dr. Daniel Cassola
El presidente de Venezuela Nicolás Maduro ganó las elecciones a presidente en un marco que incluye opositores presos, una sociedad desintegrada con millones de venezolanos en el exterior y denuncias de fraude por parte de quien obtuvo el segundo lugar, Henri Falcón.
Mientras no haya una salida al gobierno de Maduro es muy probable que la salud de los venezolanos se continúe resintiendo. La situación llevó a que los profesionales de la salud conformen una Comisión Intergremial para intentar torcer lo que marca la dura realidad del país caribeño.
Freddy Ceballos es presidente de la Federación de Farmacias de Venezuela e integra la comisión. Ayer dijo, en declaraciones a la televisión: “Cuando yo tengo que utilizar un marca pasos de una persona que muere para ponerse la a otro paciente, imaginate la situación que se está viviendo; cuando tengo que transfundir sangre sin hacerle la serologia y no se sabe si tiene hepatitis o VIH Sida porque no hay reactivos para hacerle los análisis; cuando tengo que darle a una persona menos del 30 gramos de alimentos porque no hay como darle comida a los pacientes y el gobierno desconoce esta realidad, cuando afirma que no se requiere de una ayuda humanitaria y no considera que hay una crisis humanitaria, lamentablemente estamos ante una situación crítica, y por eso el sector salud se va a manifestar y tomará las decisiones que deba tomar”.
No debe haber país del mundo en el que se vivan escenas tan precarias. En materia sanitaria Venezuela parece haber regresado a principios del siglo XIX.
Según números que publican los farmacéuticas la carencia de medicamentos en todo el país alcanza al 80 por ciento de los enfermos. En el caso de los pacientes oncológicos el 95 por ciento no cuenta con las drogas que se necesitan para el tratamiento. Están, prácticamente, condenados a muerte sin sentencia judicial.
Otros profesionales conformaron la agrupación “Médicos Unidos Venezuela” con el mismo motivo de denuncia y movilización. Muchos fueron violentamente reprimidos durante manifestaciones que se habían planteado pacíficamente. Varios fueron detenidos y permanecen presos.
Desde este movimiento se describe a la situación de Venezuela como “Emergencia humanitaria compleja”, por lo que están solicitando la intervención de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Jorge Pérez, integrante del movimiento de médicos y quien fuera arrestado durante una protesta, dijo al salir de prisión: “Oramos por la salud física y espiritual de Venezuela. No somos ni fomentamos el proselitismo político. Quién miente y ponen en peligro la vida de las embarazadas y nuestros niños es el Estado venezolano, pues no garantiza el derecho a la salud y la vida. No mentimos cuando decimos que no hay laboratorios y (los pacientes) tienen que pagar en privados. Que ni les dan comida a los pacientes, quienes mueren de hambre en los servicios”.









