La rabia, que algunos creen erradicada, puede ser mortal
Por Dr. Daniel Cassola
La Organización Mundial de la Salud define a la rabia como una zoonosis (enfermedad transmitida al ser humano por los animales) causada por un virus que afecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas a través del contacto con la saliva infectada a través de mordeduras o arañazos.
La rabia es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los mamíferos, incluyendo a los seres humanos. En la Argentina, los perros y los gatos son los principales transmisores pero también pueden serlo algunos animales silvestres como los murciélagos y los zorros. Las vacas y los caballos pueden contraer la rabia, pero en general no agreden.
Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Rabia, fecha creada y coordinada por la Alianza Global para el Control de la Rabia, para aumentar la concientización de la comunidad sobre la enfermedad y su prevención.
Y pese a que suele decirse que la Argentina está «libre del virus» lo cierto es que entre 1996 y 2003 hubo una reducción progresiva en el número de casos de rabia canina; incluso, en 1999 hubo cero casos. Sin embargo, en 2003 ocurrió un repunte importante con 128 infectados debido a un brote de rabia canina en la provincia de Jujuy. Posteriormente, disminuyó a 29 en 2004, 42 en 2005 y a 10 en 2006, de acuerdo a cifras del Ministerio de Salud de la Nación.
Asimismo, entre 2010 y 2014, se registraron 13 casos de rabia canina en las provincias de Salta, Jujuy, Chaco y Formosa. En el resto del país se registran casos de rabia en otras especies como gatos, murciélagos, otros animales silvestres y animales de producción (bovinos, equinos). Este año detectaron casos en Tucumán, Córdoba, Chaco y provincia de Buenos Aires. Los casos más comunes comienzan en los murciélagos y luego se infectan gatos o perros.
La comunidad toda es responsable de la prevención de la rabia. Perros y gatos deben ser vacunados de forma obligatoria por ley una vez al año, todos los años, desde que tienen tres meses y durante toda su vida.
Si una persona encuentra un murciélago, lo aconsejable es no tocarlo. Debe avisar al centro de zoonosis de su municipio para que sea un técnico quien lo retire y lo envíe al laboratorio para su análisis.
La persona mordida o arañada tiene que ir al centro de salud más cercano para su curación y vacunación antirrábica y para que se le informe sobre el protocolo para radicar la denuncia, recomiendan los veterinarios.
La rabia es la causante de la muerte de 160 personas cada día en el mundo, alrededor de 59 mil al año. En Argentina el último caso registrado data de 2008, cuando falleció un niño de 8 años en Jujuy luego de ser mordido por un perro infectado.
