Mitos peligrosos acerca de la gripe

Enunciados como “vacunarse no es indispensable” o, como contracara, sostener que tal acción ”hasta repercute negativamente”, construyen conclusiones equivocadas y perjudiciales para nuestro bienestar. Comprender sus alcances dañinos, especialmente en invierno, es el principio para desterrar viejos prejuicios.

La gripe es una enfermedad viral altamente contagiosa que impacta en todos los grupos etarios, que cada año puede afectar hasta el 15% de la población mundial y producir hasta 500.000 muertes.

Por esta razón, muchos organismos internacionales y en particular la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabajan para concientizar a la población sobre la importancia individual y colectiva de la vacunación antigripal. Sin embargo, la cobertura a nivel mundial aún permanece baja.
La OMS se ha impuesto el reto de inmunizar a por lo menos el 75% de la población en riesgo, meta que en la Argentina está muy lejos de ser lograda en parte por el desconocimiento de sus ventajas y por la existencia de mitos que minimizan su importancia.

La doctora Carlota Russ, médica infectóloga (MN 41.889), nos ofrece valiosa información acerca de estos mitos sobre una enfermedad altamente contagiosa, explicando detalles de importancia para tener muy en cuenta.

* Mito 1: No es necesario vacunarse todos los años y la vacunación es exclusivamente a principios de otoño.

Falso. Es indispensable aplicarse la vacuna antigripal cada año ya que las cepas del virus de influenza que producen la gripe cambian año tras año. Además los anticuerpos (defensas) que se originan por la vacunación tienen una duración de 10 a 12 meses.

La composición de la vacuna es revisada anualmente y un grupo experto de la Organización Mundial de la Salud recomienda cada temporada las cepas que deberán estar incluidas en las vacunas acorde a los nuevos virus circulantes.

Para la temporada 2015 en el Hemisferio Sur, la composición recomendada incluye tres cepas, de las cuales dos son nuevas:
* Cepa H1N1: A/California/07/2009 X179A.

* Cepa H3N2: A/South Australia/55/2014 IVR175 (nueva).

* Cepa B: B/Phuket/3073/2013 en estado natural (nueva).

Si bien la mejor época para vacunarse entre abril y mayo, la actividad más alta del virus se presenta desde junio hasta setiembre por lo que la vacunación es beneficiosa aún avanzado el invierno. Es decir, a no perder tiempo.
* Mito 2: La vacuna antigripal puede causar gripe y tiene efectos secundarios.

Falso. La vacuna antigripal no contiene el virus vivo de la gripe, por lo que no puede causar la enfermedad. Para la producción de la vacuna antigripal se realizan procesos en el laboratorio que modifican al virus, no sólo no se encuentra el virus “vivo” sino que tampoco existe entero.
Los efectos adversos son poco frecuentes (incidencia menor al 4%) y en general son localizados como dolor en el sitio de aplicación o sistémicas como fiebre que no suele superar los 38ºC.

La vacuna es altamente eficaz para prevenir la gripe. Por lo tanto, es conveniente vacunarse porque previene en un porcentaje muy elevado la gripe y sus complicaciones en cifras que pueden llegar a un 85% o más.

* Mito 3: la gripe se cura con antitérmicos y antibióticos por lo que no se necesita la vacuna.

Falso. Suele haber una confusión entre lo que es la gripe y un resfrío común. Las causas que la originan y los síntomas son diferentes y, en consecuencia, su prevención y tratamiento también. La gripe es una enfermedad altamente contagiosa que se caracteriza por síntomas como: fiebre alta durante 3 a 4 días, malestar general severo y postración, pérdida de apetito, fatiga que puede durar hasta 2 o 3 semanas, dolor de cabeza.
Por el contrario el resfrío, que es causado por otros virus respiratorios, se presenta generalmente con estornudos, congestión nasal y dolor de garganta pero sin impedir, en la mayoría de los casos, el desarrollo de la vida habitual de la persona infectada.
Desterrando estos mitos, se puede lograr una mejor cobertura a esta enfermedad.

Fuente: Diario Popular

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