Durante varios meses, se ha venido denunciando la grave escasez de insumos médicos esenciales en distintos niveles del sistema de atención médica, lo que afecta tanto la realización de cirugías como los estudios de diagnóstico.
Por Dr. Daniel Cassola
La devaluación de la moneda y las dificultades en los trámites de importación, debido a la falta de dólares, están contribuyendo a un problema que se extiende a un creciente número de suministros médicos.
La falta de insumos médicos tiene un impacto significativo en diversas áreas de la salud, desde la odontología y oftalmología hasta los estudios de tomografía, que son vitales para el diagnóstico y tratamiento de pacientes oncológicos. Sin embargo, una de las especialidades más afectadas por esta crisis es la cardiología. En un país donde las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte, la falta de elementos esenciales para llevar a cabo procedimientos cardíacos, como angioplastias y colocación de stents, plantea una seria amenaza para la salud pública.
El doctor Alejandro Palacios, miembro del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), ha expresado su preocupación por la escasez de insumos necesarios para realizar intervenciones cardíacas. En particular, ha destacado la falta de stents de diferentes tamaños y medidas, lo cual es crucial para adaptarse a las necesidades de cada paciente y la gravedad de su lesión. Esta situación no solo afecta la capacidad de realizar procedimientos efectivos, sino que también ha llevado a la dilación de otras operaciones importantes, como el reemplazo percutáneo de la válvula aorta. La autorización para estos procedimientos se retrasa debido a la falta de materiales y a los costos en constante aumento.
Otro aspecto crítico es la reutilización de material descartable, que ha sido autorizada en ciertos casos por el Ministerio de Salud. Sin embargo, en la práctica, muchos lugares han extendido la reutilización hasta cinco veces, a pesar del deterioro que sufren estos materiales con el tiempo.
La situación es desgarradora, y profesionales de la salud como el doctor Oscar Mendiz, jefe del Departamento de Cardiología Intervencionista de la Fundación Favaloro, se ven en la necesidad de realizar llamadas constantes desde el extranjero para verificar la disponibilidad de insumos en Argentina. Además, la falta de insumos médicos no se limita a la cardiología; otras especialidades y procedimientos médicos también se ven afectados, lo que pone en riesgo la calidad de atención de los pacientes.
Las entidades médicas, como el Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares (CACCV) y la Asociación Civil de Cirugía Vascular y Angiología de Argentina (ACCVAA), han lanzado un llamado de alerta respecto a la difícil situación que enfrentan. Señalan que la falta de recursos económicos en divisas, junto con un entramado burocrático y cambios arancelarios, ha contribuido a esta crisis. Exigen que las autoridades responsables se hagan cargo de esta grave situación, ya que la salud no puede ser una variable de ajuste económico o financiero.









