Prohibirán la venta de termómetros y otros artículos que tengan mercurio

No se podrán producir ni importar desde 2020. Se trata de un componente altamente tóxico presente en objetos de uso diario, como pilas, interruptores y hasta jabones. Las vacunas, que lo utilizan como preservante, quedarán exceptuadas.
Ciento cuarenta países sellaron ayer en Ginebra el contenido de la primera convención para controlar las emisiones de mercurio, una sustancia altamente tóxica y que está presente en artículos de uso diario, como los termómetros, y en numerosos procesos químicos e industriales. «Es necesario afrontar el problema de las emisiones descontroladas. Estamos dejando un terrible legado, porque el mercurio se acumula y puede viajar (a través de las corrientes de aire) miles de kilómetros», declaró el director del Programa de la Organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner, en una conferencia de prensa que ofreció tras la aprobación del texto.
La convención es una combinación de medidas de obligatorio cumplimiento por parte de los gobiernos y otras de carácter voluntario, con las que se intenta atajar el acelerado incremento de las emisiones de mercurio a la atmósfera y, cada vez más, a mares y ríos, donde es absorbido por los peces, pasando así a la cadena alimenticia que culmina en el ser humano.
Según lo acordado, para 2020 quedará totalmente prohibida la producción, importación y exportación de pilas, interruptores, ciertos tipos de lámparas fluorescentes compactas, jabones y cosmético, así como de ciertos instrumentos médicos –principalmente termómetros y tensiómetros– que contienen mercurio. Las excepciones más notorias a esta regla son las vacunas, donde el mercurio sirve de preservante; y cuando esta sustancia es utilizada en prácticas tradicionales y religiosas, entre las que figuran la santería, el espiritismo y el hinduismo.
Sin una fecha específica, la convención establece que los países irán eliminando gradualmente el mercurio usado en los amalgamas dentales, un paso que fue saludado por organizaciones que trabajan para eliminar la presencia del mercurio en la medicina dental.
«Esto es un reconocimiento de que hay amalgamas sin mercurio que están disponibles, son asequibles y efectivos», expresó en un comunciado la Alianza Mundial para una Odontología Libre de Mercurio.
El mercurio provoca graves problemas para la salud, como daños permanentes en el cerebro, riñones y en el sistema digestivo, pero su impacto es todavía más agudo en fetos, bebés y niños, pues la toxina atraviesa la placenta y pasa por la leche materna. «
La ceremonia de firma de la convención tendrá lugar en octubre próximo en la ciudad japonesa de Minamata, como tributo a las víctimas de la mayor intoxicación de mercurio de la historia, en 1956, cuando por las emisiones de una planta química murieron 1700 personas y otras miles quedaron gravemente enfermas o con discapacidades permanentes.
Una medida concreta incluida en la convención indica que en 15 años quedará definitivamente prohibida la extracción de mercurio, al igual que su venta a otros países. Sin embargo, no estableció objetivos específicos en las dos actividades que generan dos tercios de las emisiones de mercurio: la minería artesanal de oro y la combustión de carbón en plantas de generación eléctrica, una de las principales fuentes de energía en Asia.
Ratificación
50 países deberán suscribir y ratificar la convención de Minamata para que entre en vigor un proceso que podría demandar entre tres y cuatro años.
En la argentina todavía no se erradicaron aún son de venta libre en farmacias
En febrero de 2009, el Ministerio de Salud de la Nación dictó la Resolución 139/09, que instruyó a todos los hospitales y centros de salud para que adquirieran termómetros y tensiómetros libres de mercurio, y convocó a especialistas de las áreas de odontología, tecnología médica y salud ambiental para iniciar un gradual proceso de eliminación de este tóxico de los artículos relacionados con el cuidado de la salud.
Y si bien gran parte de los hospitales de todo el país cumplió con la resolución, y los gobiernos de varias provincias dictaron normas para restringir los termómetros con mercurio en sus sectores de salud pública, estos artículos siguen siendo de venta libre en las farmacias.
Con el calor corporal, el mercurio líquido aumenta de volumen y sube. Pero hay en el mercado varias alternativas: los termómetros digitales, que funcionan con un sensor electrónico, y los de tira plástica, que se colocan en la frente, aunque no tienen tanta precisión.
INVERSOR DE SALUD – ARGENTINA

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