Con el descenso de las temperaturas y la necesidad de calefaccionar los hogares, las intoxicaciones por monóxido de carbono han registrado un preocupante aumento.
Por Dr. Daniel Cassola
Según datos epidemiológicos de la provincia de Buenos Aires, los casos de intoxicación pasaron de 31 en los primeros cinco meses de 2023 a 77 en el mismo periodo de 2024. Este aumento ha llevado al ministerio de Salud bonaerense a advertir sobre este riesgo ambiental y enfatizar la importancia de revisar los artefactos de calefacción, ventilar los ambientes con frecuencia y buscar atención médica ante síntomas como mareos, náuseas y dolor de cabeza.
Este año ha registrado el mayor número de intoxicaciones por monóxido de carbono de los últimos cinco, y se presume que el número real es aún mayor, ya que muchas personas afectadas no acuden a un centro de salud y, por lo tanto, no se incluyen en las estadísticas oficiales.
“El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico que se produce por la combustión incompleta de hidrocarburos como el carbón o el gas”, explicó la subsecretaria de Planificación Estratégica en Salud, Leticia Ceriani. Añadió que, al no tener olor, color, ni sabor y no ser irritante, se dispersa fácilmente en ambientes cerrados, lo que dificulta su detección. Sin embargo, es la principal causa de muerte por envenenamiento a nivel mundial en todas las edades.
En Argentina, cada año se registran aproximadamente 200 muertes y 40,000 intoxicaciones prevenibles por este gas, que invade los ambientes cuando falta oxígeno y cuando las estufas, cocinas, calefones y termotanques a gas no funcionan correctamente. También, las parrillas o braseros a leña o carbón y los calentadores en ambientes cerrados pueden ser fuente de monóxido e intoxicar.
Para abordar este grave riesgo ambiental, el ministerio de Salud bonaerense ha implementado un sistema de vigilancia y un circuito de atención específico para estas intoxicaciones. Además, se realizan capacitaciones dirigidas a equipos de salud provinciales y municipales para mejorar el diagnóstico y la notificación de estos casos.
Cuando una persona llega a un centro de salud con síntomas de intoxicación por monóxido, se realiza una interconsulta con el Centro Provincial de Referencia en Toxicología (CEPROTOX), que ofrece asistencia las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Los síntomas de una intoxicación con monóxido de carbono incluyen dolor de cabeza, mareo, náuseas, taquicardia e inestabilidad al caminar. El avance de estos síntomas puede llevar a la pérdida de conciencia y, en casos extremos, a la muerte.
Recomendaciones para evitar intoxicaciones:
- Ventilar siempre los ambientes donde haya artefactos que generen combustión (estufas a gas, leña, carbón, braseros, etc.).
- No usar hornallas ni hornos para calefaccionar.
- No dormir con estufas prendidas que no tengan salida exterior.
- Limpiar el tiraje de parrillas y chimeneas ubicadas en ambientes cerrados.
- Verificar anualmente el funcionamiento de los artefactos a gas con un gasista matriculado.
- Observar el color de las llamas de los artefactos a gas; deben ser de color azul. Si son naranjas, la combustión no es correcta y puede estar contaminando el ambiente.
En caso de presentar síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas o vómitos, es crucial abrir las ventanas, apagar los artefactos de calefacción y acudir de inmediato al centro de salud más cercano. En situaciones de emergencia, llamar al 107 Emergencias o al 103 Defensa Civil.









