Por Redacción Curar con Opinión
El Ministerio de Salud de la Nación intensificó las acciones de vigilancia y control de la tuberculosis en todo el país, en respuesta al aumento sostenido de casos registrados desde 2020. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, en lo que va del año se notificaron 7.975 casos, lo que representa un incremento del 11% en comparación con el mismo período de 2024. Esta tendencia al alza ha motivado un conjunto de medidas sanitarias orientadas a fortalecer el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la enfermedad, con especial énfasis en las poblaciones más vulnerables.
Entre las acciones implementadas, la cartera sanitaria distribuyó más de 4,6 millones de comprimidos para tratamientos de primera y segunda línea, incluyendo formulaciones pediátricas. También se incorporaron 13 equipos GeneXpert para diagnóstico molecular, sumando más de 31.000 cartuchos adquiridos para el año en curso. En paralelo, se desarrollan capacitaciones para personal de salud en todo el país con el objetivo de fortalecer las estrategias de prevención, seguimiento de pacientes y control epidemiológico.
Uno de los principales desafíos que enfrenta el sistema de salud es garantizar la adherencia a los tratamientos, que pueden extenderse entre seis meses y un año. Según datos oficiales, el 15,9% de los casos notificados en los últimos dos años carecen de información sobre el seguimiento terapéutico, y el 18,9% de los casos reportados en 2023 aún figuran en tratamiento más de doce meses después de haberlo iniciado. Estos indicadores alertan sobre la necesidad de mejorar los mecanismos de monitoreo y acompañamiento de los pacientes a lo largo del proceso de recuperación.
La estrategia nacional también incluye la descentralización de la Red de Diagnóstico y Tratamiento, promoviendo la detección temprana y el seguimiento personalizado en las 24 jurisdicciones del país. Además, se puso el foco en la búsqueda activa de casos en poblaciones priorizadas como niños, adolescentes, personas privadas de libertad, pueblos indígenas, migrantes y grupos en situación de vulnerabilidad social. Estas acciones se concentran especialmente en áreas como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Rosario y la región del NOA.
El Ministerio también capacitó a más de 250 promotores sanitarios, conformó una mesa interministerial para abordar los casos pediátricos y mantiene un seguimiento activo de traslados interjurisdiccionales e internacionales de pacientes en tratamiento.









