La medida, anunciada por el vocero presidencial Manuel Adorni, fue motivada por “patrones de desempeño anómalos” detectados en más de 200 evaluaciones aplicadas el 1 de julio en Parque Roca, al punto de que 268 aspirantes –aquellos que obtuvieron 86 puntos o más– deberán volver a rendir la prueba.
Por Dr. Daniel Cassola
Habitualmente, el Examen Único para acceder a residencias concentraba la atención en su fórmula de puntuación y en la reciente incorporación de incentivos para egresados de universidades argentinas. Pero hasta ahora, ningún llamado a repetir todo el examen había ocurrido. El hecho marca un hito en la historia del sistema: por primera vez, se cuestiona validez y transparencia del proceso en su integridad, obligando a postergar y suspender el orden de mérito ya notificado.
La irregularidad comenzó a ser notoria cuando en el ranking final aparecieron calificaciones sospechosamente elevadas. Adorni contextualizó que aspirantes egresados de universidades extranjeras alcanzaron puntajes superiores a 90, llegando incluso a figurar entre los primeros 20 lugares, algo insólito considerando su rendimiento histórico en el top 500. Además, había una denuncia formal de aspirantes, canalizada mediante la Universidad de Buenos Aires, que alertó sobre inconsistencias en el proceso.
Según los datos del Ministerio, de los 11.000 aspirantes que rindieron en 26 sedes, unos 8.000 lo hicieron en Parque Roca. Allí se detectaron cerca de 200 exámenes con resultados fuera de lo esperado, sobre todo entre postulantes de Ecuador, Colombia y Bolivia. De los 268 convocados a rendir otra vez, 149 tenían títulos extranjeros y 119 títulos nacionales.
En ediciones anteriores, el proceso de asignación de residencias podía ser objetado, pero siempre mediante revisiones individuales. Esta vez, sin embargo, la decisión tiene carácter masivo y afecta directamente a postulantes de alto rendimiento. Nunca antes se había interrumpido el cronograma oficial para exigir una nueva evaluación para tantos aspirantes por sospechas sobre su desempeño colectivo.
Durante la conferencia en Casa Rosada, Adorni explicó que el análisis técnico reveló un “patrón de desempeño anómalo con resultados inusuales” que obligó a “revisar el proceso completo”. Como ejemplo, mencionó a la Universidad Técnica de Manabí (Ecuador), cuyos egresados lograron nueve lugares entre los primeros 27, algo jamás registrado en ediciones previas.
Asimismo, el vocero mencionó que ahora se realiza un cruce de datos con Migraciones y el registro de aspirantes para verificar si hubo irregularidades en la documentación presentada para obtener el DNI. Se trata de una investigación en curso, sin sanciones definidas, aunque se advierten posibles consecuencias administrativas.
El Gobierno justificó la acción en aras del principio de mérito, subrayando: “Queremos a los mejores profesionales, no a quienes intentan avanzar mediante trampas”. Y agregó: “Vamos a ir a fondo contra quienes buscaron sacar ventaja o sabotear el proceso”.
Es importante recordar el contexto: apenas unas semanas antes de este llamado a repetir el examen, el Ministerio de Salud había reformulado el sistema de adjudicación. Desde el 1 de julio de 2025, incorporó un nuevo criterio que otorga un plus de 5 puntos a egresados en universidades argentinas, en un esfuerzo por equilibrar las diferencias educativas entre sistemas extranjeros y locales.
Para los 268 convocados, la noticia implica incertidumbre. Se retrasa la confirmación de sus residencias y deberán volver a estudiar y presentarse en una fecha aún no definida. Si bien el Ministerio ya prometió que habrá un cronograma, queda por ver si se podrá retener la fecha de inicio prevista para el 1 de septiembre.
Para el conjunto de aspirantes y operadores del sistema, la medida genera un precedente: en adelante, cualquier anomalía detectada podría derivar en nuevos exámenes masivos.









