En 2022, 1,860,000 niños argentinos comieron al mediodía en la escuela, un aumento de 323,000 en comparación con 2014. Este incremento del 21% supera significativamente el aumento de la matrícula escolar en el mismo período, que fue del 6%.
Por Dr. Daniel Cassola
La crisis en la educación argentina va más allá de las aulas, ya que las escuelas cumplen un papel fundamental como proveedoras de comidas y espacios de contención social para muchos niños y adolescentes en el país. Según un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, en los últimos 8 años, la cantidad de alumnos que reciben almuerzo gratuito en escuelas estatales ha crecido un 21%, evidenciando la creciente necesidad de apoyo alimentario entre la población estudiantil.
Actualmente, uno de cada cuatro alumnos de 5 a 11 años (24%) en escuelas estatales recibe almuerzo gratuito, y aproximadamente el 45.1% de los niños pobres de esa edad se benefician de esta asistencia alimentaria.
El informe destaca que el almuerzo gratuito se distribuye de manera desigual, favoreciendo a los estudiantes de escuelas de doble turno, alcanzando al 86% de ellos. Sin embargo, muchos niños de escasos recursos quedan excluidos de esta posibilidad.
La falta de jornadas extendidas es una de las deudas pendientes en la educación argentina, ya que solo el 14% de los alumnos de primaria en todo el país asiste a clases por más de 4 o 5 horas al día.
Además del almuerzo, también ha aumentado la proporción de estudiantes que reciben desayuno en las escuelas estatales, con un incremento del 21.3% en los últimos 8 años. Actualmente, 2,843,000 niños desayunan en la escuela, en comparación con los 2,344,000 de 2014.
El informe subraya que cada provincia tiene la autonomía para decidir qué prestaciones brindar, cuánto gastar y qué calidad nutricional ofrecer en el comedor escolar. Esto genera una gran diversidad en las prácticas alimentarias entre las distintas escuelas del país.
Las estadísticas muestran que las provincias con la mayor proporción de alumnos que almuerzan en escuelas de gestión estatal son Formosa (45%), Córdoba (44%) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) (37%), mientras que Santa Cruz (0%), Neuquén (7%) y Mendoza (7%) se encuentran en el extremo opuesto.
La nutricionista Sergio Britos destaca la necesidad de mejorar la calidad nutricional de las comidas escolares, señalando que actualmente están lejos de cumplir con los estándares de una alimentación saludable. Se destaca la presencia excesiva de alimentos ricos en harinas y carnes, y la falta de diversidad en la dieta escolar.









