Estudio revela desigualdades regionales en la mortalidad por cáncer de mama en Argentina

Por Redacción Curar con Opinión

Un estudio publicado en la revista The Lancet Regional Health–Americas reveló que la mortalidad por cáncer de mama disminuyó de manera sostenida en Argentina durante las últimas tres décadas, aunque ese descenso no se produjo de forma uniforme en todo el país. La investigación, realizada por especialistas del Programa de Referencia y Biobanco Genómico de la República Argentina (PoblAR), identificó un aumento de las muertes entre mujeres menores de 45 años en algunas regiones del norte argentino, lo que plantea nuevos desafíos para las políticas de prevención y atención.

El cáncer de mama continúa siendo el tumor más frecuente y la principal causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas. Cada año se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos casos y se registran unas 6.000 muertes.

El trabajo analizó la evolución de la mortalidad entre 1991 y 2023 a partir de 165.251 certificados de defunción y datos censales, con el objetivo de estudiar las diferencias geográficas y etarias de la enfermedad.

Los resultados muestran que la tasa de mortalidad estandarizada descendió de manera sostenida, con una reducción promedio anual del 0,8%. En las mujeres de 45 años o más, la mortalidad disminuyó un 22%, un avance que los investigadores atribuyen, principalmente, a las mejoras en el diagnóstico y los tratamientos disponibles.

Sin embargo, el panorama fue diferente entre las menores de 45 años. Aunque este grupo mantiene tasas de mortalidad más bajas, el descenso observado fue de apenas el 12% y, desde 2010, comenzó a registrarse un incremento sostenido de los fallecimientos. En el Noroeste Argentino (NOA), el aumento alcanzó un promedio del 5% anual en los últimos años.

«Nos llamó especialmente la atención que la reducción observada a nivel nacional estuviera impulsada por las mujeres de 45 años o más. En las menores de 45, las tasas fueron más bajas, pero mostraron trayectorias inestables y sin un descenso sostenido», explicó Marcelo I. Figueroa, investigador del Instituto de Ecorregiones Andinas (INECOA-CONICET-UNJu) y autor principal del estudio.

Por su parte, Andrea Llera, investigadora del CONICET en la Fundación Instituto Leloir y coautora del trabajo, destacó que las mayores señales de alerta aparecen en el NOA y el NEA. Según explicó, el cáncer de mama en mujeres jóvenes suele presentar características más agresivas y responder peor a los tratamientos, además de coexistir con cambios sociales, como la disminución de la maternidad y de la lactancia, factores considerados protectores frente a la enfermedad.

Los investigadores señalaron que las diferencias regionales podrían estar relacionadas con múltiples factores, entre ellos el acceso desigual al diagnóstico temprano, las condiciones socioeconómicas, la disponibilidad de servicios de salud, características demográficas y factores genéticos.

El estudio no evaluó pacientes individuales, sino que analizó los patrones de mortalidad en distintas regiones y departamentos del país durante más de 30 años, una metodología que permite detectar desigualdades territoriales y orientar futuras investigaciones y políticas sanitarias.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *