Por Redacción Curar con Opinión
A más de ocho meses de su aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto de ley que busca prevenir la ludopatía infantil y establecer límites al juego online continúa sin avances en el Senado. Pese al amplio respaldo que obtuvo en la Cámara baja, donde fue aprobado con 140 votos a favor, su tratamiento en comisión permanece estancado y podría demorarse hasta 2026, según fuentes legislativas citadas por Noticias Argentinas.
El medio atribuye la demora a dos factores principales: por un lado, la intención del Poder Ejecutivo de moderar la iniciativa y promover un texto alternativo con menos restricciones; por otro, el calendario electoral, que ha desplazado el debate parlamentario hacia otras prioridades. La Comisión de Salud del Senado se reunió por última vez en junio para abordar un conjunto de 22 iniciativas vinculadas a la salud, entre ellas la regulación del juego online. Desde entonces, no se retomó el tratamiento del tema, pese a los reiterados reclamos de distintos sectores.
Entre las voces que exigen celeridad se encuentra la del diputado nacional Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, uno de los principales impulsores del proyecto. A través de su cuenta en la red social X, Ferraro instó al Senado a “hacerse cargo” del problema. “Queremos una ley que prevenga la ludopatía y prohíba la publicidad de apuestas online. Porque no es un juego: es la salud y la vida de muchos pibes y muchas personas”, afirmó, acompañando el mensaje con un video informativo sobre los riesgos de la adicción al juego en menores.
El proyecto aprobado en Diputados establece una serie de medidas estrictas: prohíbe el acceso de menores de edad a plataformas de apuestas, exige verificaciones biométricas con conexión al RENAPER y veta toda forma de publicidad en medios, redes sociales, espacios públicos, eventos culturales y deportivos. Además, impide el auspicio o la promoción directa e indirecta a través de influencers, deportistas o figuras públicas.
Mientras tanto, el Ejecutivo presentó un borrador alternativo, elaborado por Sedronar, que generó fuertes críticas por evitar regulaciones estrictas. El texto, aún sin ingreso formal al Congreso, prioriza el combate al juego clandestino pero omite disposiciones clave como la protección de menores o la restricción publicitaria, lo que fue cuestionado por sectores políticos, organizaciones sociales y la Iglesia. La falta de definiciones pone en pausa una legislación considerada urgente por amplios sectores del arco político y de la sociedad civil.









