La salud en crisis: ¿Qué se sabe de los planes de reforma?

Por ahora las consignas con las que se plantea la reforma del sistema de salud son inespecíficas. Todo el sector está en crisis. Las prepagas piden aumentos de las cuotas, los prestadores se enfrentan a los financiadores y los trabajadores demandan mayores salarios.

Por Dr. Daniel Cassola

Desde que comenzó la pandemia empezaron a circular rumores sobre la reforma del sistema de salud. Se habló de concretar un único sistema, de la estatización de toda la salud privada y de unas cuantas variantes más. Pero en concreto no hay ningún proyecto formal que haya sido formulado en ninguna dirección. Por ahora se trata de declaraciones e intenciones que se emiten sobre un sistema que atraviesa una crisis profunda.

El lunes la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo, en un acto en La Plata, que los sistemas público, privado y de obras sociales, durante la pandemia “se integraron a las patadas y a la fuerza porque lo impuso la realidad”. “No es difícil que tengamos otras pandemias y, por lo tanto, queríamos repensar el sistema de salud”, agregó. Además sostuvo que “las prepagas no tienen dónde colocar a la gente, porque no tienen lugar, porque lo público va a lo privado y lo privado a lo público”. “Tenemos que sentarnos a discutir sobre cuestiones concretas, pero buscando soluciones, no buscando divisiones y entorpecer al otro, no al menos en estas cuestiones”, finalizó.

A su vez, la ministra de Salud, Carla Vizzotti afirmó ayer al visitar el nuevo vacunatorio montado en el Centro Cultural Kirchner (CCK), que ya hubo reuniones con sindicatos, obras sociales y representantes del sector privados para trabajar en la reforma del sistema de salud. No hay por ahora nombres concretos ni objetivos planteados. “Estamos trabajando en conjunto, viendo que los programas de calidad, acceso y equidad se puedan trabajar cerca de la seguridad social, del sector privado. La pandemia fue una oportunidad para entender que la salud es una sola. De toda crisis se genera una oportunidad”, afirmó la ministra.

Vizzotti además agregó que “se está trabajando con todas las jurisdicciones y áreas del sector privado, con PAMI y con la Superintendencia de Servicios de Salud, no solo para generar acciones preventivas sino para fortalecer el acceso a la salud en un momento donde el financiamiento del sistema de salud está en un momento crítico”. En síntesis por parte del Estado por ahora hay solo declaraciones imprecisas. Se habla de integrar y fortalecer pero no del cómo. Se reconoce la crisis pero no se traza un camino de salida. ¿Por qué tanto misterio? ¿Qué es lo que no se puede decir públicamente?

En tanto los prestadores de la salud nucleados en FAPS (Federación Argentina de Prestadores de la Salud) adelantaron que “sin una debida actualización de los aranceles de las prestaciones por parte de los financiadores, el sector prestador no podrá afrontar la discusión paritaria correspondiente al 2021”. En un comunicado indicaron que “para poder garantizar un incremento salarial de los trabajadores de la salud, la FAPS reclama a los financiadores públicos y privados (Obras Sociales, empresas de Medicina Prepaga, PAMI) que se actualicen los aranceles de las prestaciones atrasados correspondientes al 2020 y lo acumulado al primer semestre de 2021, tanto como la continuidad de las medidas de ayuda para el sector implementadas por el Gobierno nacional hasta tanto dure la pandemia”. La información se incluyó en un documento que la entidad le presentó al ministro de Trabajo Claudio Moroni.

Por último, el presidente de la Unión Argentina de Salud (UAS), Claudio Belocopitt, advirtió ayer en un acto que la medicina prepaga “no está en condiciones de seguir funcionando” ante el colapso generado por la pandemia, y dijo que se está teniendo una actitud “suicida” frente a la crisis sanitaria. Belocopitt también anunció que presentarán una medida cautelar en la Justicia para exigir el financiamiento del sector, o sea para que se puedan aumentar las cuotas que pagan los afiliados. “El diálogo con el gobierno fracasó”, cerró el empresario.

En lo único que coinciden todos los sectores involucrados es en el estado de crisis que se encuentra la salud. No parece haber canales de diálogo sólido para efectuar una reforma consensuada. El gobierno no tiene el caudal político suficiente para realizar cambios por su cuenta. A pesar de las declaraciones, las intenciones y los proyectos, que si existen se mantienen en secreto, hoy la salud continúa sin rumbo y a su suerte.

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