“La segunda ola es una realidad”

“Es muy difícil que pueda evitarse”, añadió la ministra de Salud Carla Vizzotti. Preocupa el ejemplo de Chile que vacunó a aproximadamente un tercio de su población y sin embargo vive el peor momento de la pandemia. Señalan que es clave evitar el ingreso masivo al país de la variante del coronavirus de Manaos, Brasil.

Por Dr. Daniel Cassola

A tres días de cumplirse un año del inicio de la cuarentena en Argentina y a solo cuatro del comienzo del otoño, la segunda ola de contagios de Covid-19 aparece, según las autoridades sanitarias, como prácticamente inevitable. Lo más preocupante es que la segunda ola, en casi todos los países del mundo, fue más cruenta que la primera, aunque toma a la población con mayor conciencia de la situación. Aunque también con un hartazgo mayor. Por cuestiones económicas y sociales un confinamiento duro es prácticamente imposible.

“La vacuna no es mágica, más bien hay que considerarla una herramienta entre tantas. La segunda ola es una realidad, ya hemos visto lo que sucedió en Europa y lo que está pasando en casi todos los países de la región. Es muy difícil que pueda evitarse en Argentina, por eso será clave contar con el mayor porcentaje de la población de riesgo ya protegida para cuando llegue el frío. Tenemos que reducir la mortalidad”, señaló la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en un encuentro con periodistas.

El caso que más preocupa a nivel regional es Chile, una de las naciones que más personas inoculó con la vacuna. Ya se la aplicaron allí más de 6 millones de personas, aproximadamente un tercio de la población, pero sin embargo el país atraviesa uno de los peores momentos de la pandemia. En sus principales ciudades las infraestructuras vuelven a saturarse, se restringe la circulación salvo para esenciales y se suspenden las clases presenciales, luego de que 43 colegios presentaran casos sintomáticos de Covid-19.

En Argentina el ministerio que comanda Vizzotti da por descontado que la segunda ola será una realidad, lo que se manifiesta ya con una lenta suba de los contagios. Lo que se espera es minimizar el impacto, para lo que el control de las fronteras, con el propósito de evitar la transmisión comunitaria de la variante P.1 de Manaos (Brasil), resulta central. “Es posible que aunque durante los próximos meses alcancemos una muy buena cobertura, la circulación del Sars CoV-2 continúe. La transmisión es esperable por un buen tiempo, pero a lo que vamos a apuntar es a disminuir es la mortalidad”, expresó Vizzoti.

“Desde este punto de vista, primero queremos inmunizar a los individuos que mayores riesgos corren. Las vacunas seguirán llegando. Tenemos reuniones periódicas con todos los laboratorios. Argentina firmó contratos con número de dosis y pactó cronogramas de entregas. Lo que nos sucede a nosotros, que no llegan todas las vacunas acordadas, es algo que le pasa a todas las naciones”, apuntó la funcionaria.

En los próximos días se espera medio millón de dosis de la Sputnik V y 3 millones de dosis de la vacuna Sinopharm, elaborada por el laboratorio estatal chino. Además, resta que llegue el segundo lote de las 580 mil Covishield (fabricadas en el Serum Institute de la India) de Oxford/AstraZeneca. El mes que viene será clave porque se aguarda el arribo de las dosis adquiridas a Covax (mecanismo de la OMS para garantizar un acceso equitativo), aproximadamente 2 millones, y las partidas de las de Oxford/AstraZeneca que se producen en el país y distribuirá México a toda la región.

Con las herramientas viejas y ya conocidas, que son la distancia, la higiene y el barbijo, y las nuevas vacunas la Argentina espera que la segunda ola sea tenue. Es un desafío difícil de lograr considerando el estado de los distintos países de la región. Quizás haya muchos contagios pero menos muertes, si es que la vacunación llega a tiempo a los grupos de riesgo. Ese, hoy en día, es un escenario relativamente optimista.

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