Ya debe comenzar la campaña de prevención de dengue 2017

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El ex ministro de Salud, Ginés González García.

Por Dr. Daniel Cassola

Todavía estamos viviendo la mayor epidemia de dengue de la historia argentina. Al menos once personas fallecieron por esta patología y los casos superaron al menos en un 30 por ciento a los registrados en 2009.

Entre el gobierno actual y el anterior, además, se está dando un debate público sobre las responsabilidades en torno a la prevención del brote. Hay quienes dicen que el trabajo debería haberse realizado en 2015 y otros que sostienen que desde que se desató la epidemia fue poco o nada lo que se trabajó.

Según explicó el secretario de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud de la Nación, Néstor Pérez Baliño, las epidemias tienen tres etapas: prevención, contención y mitigación.  La prevención debería haberse hecho el año pasado y para el actual solo quedaron la contención y la mitigación, o sea intentar que haya los menores daños posibles.

Consultado por el diario Página 12, y en contrapunto con lo que sostiene el actual gobierno, el ex ministro de Salud Ginés González García opinó: “Cada paciente con dengue es un reservorio del virus. Se deben atacar los focos para mitigar la epidemia. Porque si un mosquito Aedes aegypti lo pica va a convertirse en transmisor del virus al picar a otra persona. Pero el Estado nacional se desentendió del problema. Declararon la epidemia de dengue y ningunearon el problema. El gobierno hizo una publicidad muy simple. Y concibe como si fuera responsabilidad de cada uno que no haya mosquitos en su casa. No fumigaron ni distribuyeron insecticidas en las provincias. El Ministerio de Salud tuvo una actitud indiferente y no se hizo cargo de una epidemia nacional. Debería haber mantenido la fumigación de los focos, especialmente en los espacios públicos y los barrios carenciados. Brasil incorporó al Ejército para controlar la epidemia”.

El mismo periódico publica la opinión de la científica del Conicet Andrea Garmanik, premiada internacionalmente por sus descubrimientos sobre el dengue. Dice Gamarnik: “El dengue es un problema serio, una vez que empiezan los casos de dengue, no hay forma de pararlo, es explosivo y las medidas que se toman sobre la marcha nunca alcanzan. Es indispensable estar preparados antes de que comience un brote. Por ejemplo, ahora en mayo comienza el frío y empezarán a disminuir los casos de dengue, pero es precisamente cuando es necesaria la organización. Hay mucha experiencia en otros países de América Latina que Argentina puede tomar para no cometer los mismos errores. Se requiere armar equipos de trabajo que vigilen la presencia de vectores, en este caso el mosquito Aedes aegypti, se necesita generar la capacidad para responder a la demanda de diagnóstico, de profesionales de la salud entrenados. En fin, se requiere pensar en el tema en forma estratégica. Esto no se hizo antes de la epidemia de este año. Evidentemente el dengue entró en nuestro país y no hay vuelta atrás. Por esto hay que exigir a las autoridades de Salud Pública a nivel nacional que se tomen medidas preventivas para el próximo verano”.

Más allá de las responsabilidades que se le puedan atribuir a uno u otro gobierno hay algo cierto. Las enfermedades no entienden de política. El trabajo para que la epidemia de dengue 2017 no tenga lugar debe comenzar ya.

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