La obesidad complica los cuadros de coronavirus mientras que las cuarentenas llevaron al aumento de peso generalizado

Según una encuesta realizada por la compañía Ipsos a nivel mundial la población engordó una media de 6,1 kilos. A su vez el sobrepeso y la obesidad aumentan los riesgos en torno a los cuadros de coronavirus.

Por Dr. Daniel Cassola

La pandemia y la obesidad o el sobrepeso constituyen un círculo vicioso perfecto. Por efecto de las cuarentenas, o sea la vida limitada al espacio hogareño, la población mundial tendió a aumentar de peso. En primer lugar un factor es la falta de ejercicio físico pero también es una razón de peso el hecho de la angustia o el aburrimiento que puede llevar a la gente a consumir más azúcares, grasas e hidratos de carbono. Una encuesta de la consultora Ipsos reveló que a nivel mundial la población aumentó en una media de 6,1 kilos.

A su vez, según un documento presentado por especialistas de la Universidad de Navarra, en España, la obesidad eleva en casi un 50 por ciento la probabilidad de infectarse por Covid-19, duplica la probabilidad de ser ingresado en un hospital y eleva en un 48 por ciento la mortalidad. Tener un peso saludable es un activo fundamental contra la pandemia, pero a su vez, las medidas tomadas a lo largo del mundo para evitar más contagios favorecen el aumento de peso. Cuidarse no es tan sencillo como quedarse en casa y nada más.

La mejor evaluación del daño que hace el exceso de peso la proporciona el “Global Burden of Disease”, un estudio en el que valoraron a 68,5 millones de niños y adultos en 195 países entre 1980 y 2015, y cuantificaron la carga de enfermedad relacionada con un alto índice de masa corporal (IMC). Concluyeron que nada menos que 4 millones de muertes anuales en el mundo se debían al alto IMC.

Miguel Martínez González, uno de los especialistas de la Universidad de Navarra a cargo del informe declaró que “podríamos seguir por décadas hablando de genes y moléculas, buscando los culpables de la obesidad, mientras se constata lo mal que se están ejerciendo las acciones más básicas de prevención y salud pública”. “La paradoja es que en ningún otro país se ha investigado tanto en estos genes y moléculas como en Estados Unidos, que es donde más suben las tasas de obesidad mórbida. Uno de cada 12 estadounidenses ya es candidato a cirugía bariátrica, popularmente conocida como reducción de estómago”, añadió.

“Lo que hay que hacer es comer menos”, dejó en claro el especialista. “Hace falta fuerza de voluntad, empeño, libre decisión, control y más. Pero esto parece cada vez más difícil en una cultura dominada por un materialismo atroz y donde los ciudadanos están en manos de poderosos intereses comerciales de esas grandes corporaciones que venden comida y bebida basura”, agregó.

La obesidad y el sobrepeso son de esos problemas preexistentes que la pandemia empeoró, como tantas otras cuestiones de la vida social contemporánea. No se sabe cuándo pero la pandemia va a pasar, y varios de sus efectos van a permanecer. Empezar a pensar cómo combatir esos problemas remanentes también es necesario para cuando regrese una normalidad completa.

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